¡Viva el 50° aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Viva el 50° aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria!

¡Viva la Revolución Proletaria Mundial! ¡Viva el maoísmo!

revolucion-cultura-china-600x310

En este 1° de Mayo hacemos un llamado al proletariado y los pueblos oprimidos del mundo a celebrar el 50° aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP) en China. En la GRCP, como un gran faro estratégico, el Pensamiento Mao Tsetung se propagó intensamente y el Presidente Mao se convirtió en el jefe reconocido de la revolución mundial y generó una nueva etapa del marxismo-leninismo: el maoísmo.

Cinco décadas después que el Presidente Mao afirmó que “los imperialistas y todos los reaccionarios son tigres de papel”, el imperialismo ha caído más en su prolongada y profunda crisis. En un mundo cada vez más plagado de tormentas, las condiciones para hacer avanzar la revolución se tornan cada vez más favorables.

En la actual fase del imperialismo, la brutal concentración y centralización del capital alcanza niveles aún más pronunciados. Hoy, el 1% de la población mundial posee más riquezas que todo el resto de la población del mundo en su conjunto. Con la siempre creciente concentración del capital, en los últimos cinco años la riqueza de las 62 personas más ricas del mundo aumentó en 45%, mientras que la riqueza de “la mitad más pobre” cayó más de un 38%. Esta “mitad más pobre” está en su absoluta mayoría situada en los países oprimidos y el 33% sólo en India. Esta gran burguesía se concentra cada vez más en la superpotencia hegemónica: cinco años atrás, el 41% de los poseedores de la mayor parte de la riqueza mundial vivían en EE.UU, hoy lo hace el 46% de ellos. Debido a la creciente centralización del capital, por primera vez desde 1999, EE.UU. contabilizará más del 50% de los montos involucrados en las transacciones de carácter monopolista en todo el mundo.

En el polo opuesto, alrededor del mundo hay al menos 800 millones de personas viviendo en la extrema pobreza. Esta pobreza se expresa en forma más aguda en los países semifeudales, el 75% del total de las masas que viven en extrema pobreza son campesinos pobres. Alrededor de 750 millones no tienen acceso a agua limpia y 25% no tiene acceso a la electricidad. Cientos de millones de personas están siendo brutalmente afectadas por las guerras imperialistas, desplazamientos forzados, epidemias, inanición y desempleo brutal – incluso en países como Grecia la juventud desempleada supera el 50%.

El imperialismo, principalmente yanqui, desarrolla sus guerras imperialistas de saqueo y pillaje contra los países dominados, principalmente en el Oriente Medio: Afganistán, Irak, Libia, Siria, Irán, como la parte principal del botín del actual reparto imperialista, en el cual el imperialismo yanqui se esfuerza por profundizar y consolidar su condición de superpotencia hegemónica única, mientras el imperialismo ruso se esfuerza por mantener sus esferas de influencia y su condición de ser una superpotencia atómica. Así mismo, la China imperialista se empeña por tener una mayor parte del reparto y, de este modo, se pone cada vez más en contradicción con el imperialismo yanqui, la superpotencia hegemónica única. Entre los países imperialistas de Europa, la lucha por la hegemonía (principalmente entre Alemania y Francia) aún no está decidida, lo que lleva a las principales potencias a entrar en conflicto con los otros imperialistas.

La coalición imperialista dirigida por EE.UU, en pugna con Rusia, resulta en colusión para dividir y gobernar a la nación Siria y el subcontinente entero (como para los recientes acuerdos entre Lavrov y Kerry) y está promoviendo toda clase de masacres y genocidios en nombre de la guerra contra el “terror”. Para ello están lanzando cortinas de humo, oponiendo a pueblos contra pueblos para dividir el frente antiimperialista.

Después de más de cinco años de Guerra de agresión imperialista en Siria hay más de 470.000 muertos y alrededor de 2 millones de heridos. En cinco años la esperanza de vida en el país cayó de 70 años a 55,4 años. A estos números se agregan no menos de 5.350 personas que han muerto en 2015 tratando de emigrar.

La agudización de la contradicción principal de nuestra época – la contradicción entre naciones oprimidas e imperialismo – agudiza todas las otras contradicciones, tales como la contradicción interimperialista y la contradicción entre el proletariado y la burguesía en los países imperialistas.

El paso de Rusia a un papel activo en la Guerra en Siria es parte de su lucha por defender sus intereses en Siria y Ucrania. Como parte de la disputa interimperialista por el dominio de la región, los gobiernos lacayos de Turquía y Arabia Saudita están cometiendo toda clase de provocaciones, haciendo el juego del imperialismo yanqui para devastar la región aún más y para aislar y derrotar a Irán – como muestra el episodio de la reciente decapitación de dirigentes chiitas. La disputa interimperialista no puede resultar en ningún beneficio para las masas, sino por el contrario, profundizará la dominación colonial y semicolonial, tal como lo estamos observando en Siria, Irak, Yemen y Libia.

Por esto, respecto a la lucha del pueblo Kurdo contra la dominación del Estado de Turquía y los países del Oriente Medio, afirmamos que únicamente la Revolución de Nueva Democracia, dirigida de forma omnímoda por partidos marxista-leninista-maoístas puede alcanzar la liberación de su pueblo y asegurar a las minorías nacionales su irrenunciable derecho a la autodeterminación – incluyendo su derecho a la completa separación.

Grandes olas de inmigrantes y refugiados están llegando a los países imperialistas de Europa, sacudidos por la crisis, como resultado de la guerra imperialista, en la cual estos países imperialistas europeos participan, y de la miseria y desesperación a las que están sometidos los pueblos oprimidos del Oriente Medio, Asia y África. A esto se debe sumar el desempleo masivo en el continente, especialmente entre los jóvenes.

Estas olas migratorias son parte del saqueo imperialista, porque los imperialistas necesitan incorporar cada año a cientos de miles de obreros inmigrantes para mantener sus economías y hacer frente al “déficit de población” en los propios países imperialistas. Alemania necesita incorporar anualmente 500.000 inmigrantes en su economía hasta el año 2060. Pero estos mismos imperialistas hacen propaganda de la “amenaza inmigrante” para estimular el chovinismo imperialista entre la población, promoviendo el fascismo para separar al grueso del proletariado de los proletarios inmigrantes y crear opinión pública para la guerra contra los pueblos y guerras de agresión imperialista.

La contradicción entre el proletariado y la burguesía se agudiza en la forma de contradicción entre las masas y los gobiernos y Estados imperialistas. Adicionalmente, la guerra imperialista es “devuelta a casa”. Con los ataques en París y Bruselas, la burguesía imperialista europea, empezando por la francesa, pagó el costo de su participación activa en la guerra de saqueo en Siria, las intervenciones imperialistas en Libia, Mali, etc.

Mientras ellos extienden la Guerra imperialista de dominación en el exterior, internamente libran una guerra contra las masas pobres de sus países. El imperialismo utiliza la guerra como un medio para resolver todo tipo de problemas. En nombre de la “guerra contra el terrorismo” imponen el Estado de Emergencia, la represión y la militarización de toda la sociedad e impulsan campañas reaccionarias de racismo y xenofobia contra los barrios inmigrantes.

Con la política de “ajustes y nuevas leyes laborales” continúan suprimiendo los derechos conquistados hace mucho tiempo por el proletariado e incrementando la explotación del trabajo asalariado. Millones de obreros, especialmente jóvenes, se toman las calles en fuertes protestas en Francia y otros países europeos.

El proletariado, las masas, dirigidas por comunistas, deben organizar la resistencia del proletariado y las masas contra la guerra interna y emprender resueltamente los preparativos para transformar las guerras imperialistas en guerras revolucionarias.

Para hacer esto desde las entrañas de la bestia imperialista, los comunistas están construyendo nuevos Partidos Comunistas Maoístas, haciendo esfuerzos para fundirse con las masas más hondas del proletariado, para ganar hegemonía ideológica en el movimiento revolucionario, haciendo frente a todas las ideologías no proletarias, con el propósito de movilizar, politizar y organizar a los sectores más explotados de la clase obrera y a las masas más pobres, para preparar y llevar a cabo a través de acciones el inicio y desarrollo de la Guerra Popular.

Los países oprimidos por el imperialismo son el centro de la tormenta y base de la revolución mundial. En India, Filipinas, Turquía y Perú, las masas y los campesinos, la fuerza principal de la Revolución de Nueva Democracia, se levantan para defender sus tierras por medio de la Revolución Agraria y vencen los planes de desplazamiento del campo llevados adelante por el capitalismo burocrático engendrado por el imperialismo.

En India, la Guerra Popular desarrollada por el PCI (Maoísta) ha sobrevivido a las campañas de cerco y aniquilamiento del enemigo, imponiendo derrotas al imperialismo y a toda la reacción, y es un gran ejemplo para las masas de todo el mundo en relación al camino a seguir. Cientos de millones de campesinos se unen a las masas de obreros indios – levantados en Guerra Popular bajo la dirección del PCI (Maoísta) – esta es una gran fuerza para el proletariado mundial.

El viejo Estado de la India, encabezado por la camarilla reaccionaria de Modi, promueve la masacre de campesinos adivasi, arrestos en masa en el campo y las ciudades y la persecución de dirigentes revolucionarios y personalidades democráticas como parte de su guerra contra el pueblo y un intento desesperado por detener la revolución. De esta forma los reaccionarios indios revelan el verdadero carácter del gobierno y el Estado de la India y su falsa democracia.

Mediante el desarrollo de la Guerra Popular y la unión de las luchas de liberación nacional con la Revolución de Nueva Democracia, el PCI (Maoísta) previene la división de las masas. Están venciendo el nuevo revisionismo; son un ejemplo para el Movimiento Comunista Internacional.

Como parte del desarrollo desigual de la situación revolucionaria en el mundo, la bancarrota de los gobiernos oportunistas en Brasil, Argentina, Ecuador, Venezuela, etc., es parte de la crisis del revisionismo electoral y abre grandes posibilidades para para el movimiento proletario revolucionario.

En Brasil la profunda crisis política y económica del capitalismo burocrático hizo añicos la propaganda oficial que buscaba presentar a Brasil como una nueva “potencia emergente” (“BRICS” como una nueva perspectiva para el mundo, etc.). En medio de la crisis económica, los partidos políticos tradicionales y los nuevos partidos políticos, representando diferentes fracciones de clase, se enfrentan en una lucha interminable para ver quién se queda al mando de la vieja maquinaria estatal burocrática. Y aunque la bancarrota del oportunismo despertó una nueva ola anticomunista, los levantamientos campesinos, junto con las luchas en las ciudades, prometen sacudir todo el viejo orden y elevar la lucha de clases a nuevos niveles.

Estos hechos desenmascaran el nuevo revisionismo del PCP MOVADEF/PCP MLM en el Perú, de Prachanda y Avakian que pretenden negar la validez del análisis de Lenin y Mao, separando las dos grandes corrientes del Movimiento Comunista Internacional: el Movimiento de Liberación Nacional de los pueblos oprimidos y la Revolución Proletaria, cuya unidad es garantizada por los Partidos Comunistas.

Más que nunca la tarea urgente del movimiento marxista-leninista-maoísta es combatir el actual estado de dispersión en la Movimiento Comunista Internacional, luchando por una Conferencia Internacional Unificada de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninista-Maoístas. Persiguiendo esta tarea serviremos a establecer, a través de la lucha de dos líneas, nuevos niveles de coordinación entre las fuerzas maoístas alrededor del mundo que desencadenará en nuevas guerras populares y potenciará el movimiento antiimperialista bajo la hegemonía del proletariado revolucionario.

¡Celebrar los 50 años de la Gran Revolución Cultural Proletaria!

Desarrollada y dirigida por el Presidente Mao Tsetung, la GRCP fue la etapa más avanzada, el nivel más alto de la Revolución Proletaria Mundial. Planteó y resolvió el problema de cómo conducir la lucha de clases bajo las condiciones de la dictadura del proletariado, como continuar la revolución bajo el socialismo y hacer avanzar la sociedad hacia el comunismo después del ascenso y triunfo de la restauración capitalista en la URSS (1956), previniendo por 10 años la restauración capitalista en China.

La GRCP, movilizando a cientos de millones de masas en defensa de la dictadura del proletariado, fue el más demoledor y aplastante golpe a la ideología, política y cultura burguesas, armando al proletariado internacional con el Pensamiento Mao Tsetung, que devino en Maoísmo.

El Presidente Mao Tsetung estableció que la lucha contra los seguidores del camino capitalista es la tarea inmediata de la GRCP, sin embargo, que lo fundamental era resolver el problema de la concepción del mundo: es la cuestión de la extirpación de las raíces del revisionismo. Por ello debemos asir la luminosa GRCP y sus enseñanzas para la transformación de la ideología y, en este sentido, asumir completamente el maoísmo como la clave para que la clase conquiste el poder, sustentada en un ejército popular capaz de defender el Nuevo Estado con el apoyo de las amplias masas.

Cincuenta años después del inicio de la GRCP el poderoso viento del este continúa soplando para barrer el imperialismo de la faz de la tierra. Las gloriosas guerras populares de India, Perú, Filipinas y Turquía amenazan con incendiar toda la pradera. Estas guerras populares, a pesar de miles de dificultades, están demostrando que los bandidos imperialistas son los verdaderos terroristas, que las masas populares son las verdaderas heroicas constructoras de un mundo nuevo, que los imperialistas y todos los reaccionarios son tigres de papel y que las masas son todopoderosas.

En este 1° de Mayo, en un mundo cada vez más tormentoso y desafiante, celebrar la GRCP es seguir nadando contra la corriente, desafiando el viento y la marea con profundas luchas ideológicas y políticas por defender el maoísmo en la lucha del proletariado internacional por la conquista del poder. ¡Los comunistas en todo el mundo deben asumir su papel con actos de guerra contra el imperialismo para poner el maoísmo como mando y guía de la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial y barrer el imperialismo de la faz de la tierra!

Celebramos el inicio de la lucha por poner el maoísmo como mando y guía de la revolución proletaria mundial para barrer el imperialismo de la faz de la tierra, un desafío que requiere resolver la tarea pendiente y retrasada de constituir y reconstituir Partidos Comunistas Marxista-Leninista-Maoístas en todo el mundo para desencadenar la Guerra Popular en tantos países como sea posible.

¡Abajo la guerra imperialista, viva la Guerra Popular!

¡Por una Conferencia Maoísta Internacional Unificada y un nuevo Centro Maoísta Internacional!

¡El imperialismo y todos los reaccionarios son tigres de papel!

 

1° de Mayo de 2016

Firman:

Colectivo de Maoístas Iraníes

Comité de Construcción del Partido Comunista Maoísta de Galicia – Estado Español

Comité para la Fundación del Partido Comunista (Maoísta) de Austria

Núcleo Comunista de Nepal

Partido Comunista de Afganistán (Maoísta)

Movimiento Comunista de Serbia

Partido Comunista de Brasil Fracción Roja – P.C.B. (FR)

Partido Comunista del Ecuador Sol Rojo – PCE (SR)

Partido Comunista de India (Maoísta)*

Partido Comunista de Turquía / Marxista-Leninista – TKP/M-L*

Democracia y Lucha de Clases – Estado Británico

Revista Posición de Clase – Alemania

Grupo Comunista Maoísta – Estados Unidos

Movimiento Comunista Maoísta de Túnez

Partido Comunista Maoísta – Francia

Partido Comunista Maoísta – Italia

Partido Comunista de Manipur

Grupo Maoísta Shouresh – Irán (MGS) (*)

Organizacióno Maoísta para la Reconstitución del Partido Comunista de Colombia

Liga Revolucionaria Maoísta – Sri Lanka

Comité de Construción del Partido Marxista-Leninista-Maoísta (Alemania) – MLM-PAK

Red de Blogs Comunistas

Movimiento Popular Perú (Comité de Reorganización)

Fracción Roja del Partido Comunista de Chile

Partido Comunista Revolucionario Canadá – (PCR-RCP Canada)

Frente Revolucionario del Pueblo MLM de Bolivia -FRP MLM

Servir al Pueblo – Liga Comunista de Noruega

Servir al Pueblo – Sheisau Sorelh – Occitania – Estado Francés

Voces Obreras – Malasia

 

* Por dificultades de comunicación, todavía se aguarda por la firma oficial

Minientrada | Publicado el por | Deja un comentario

CON OCASIÓN DEL 122º ANIVERSARIO DEL NATALICIO DEL PRESIDENTE MAO TSETUNG

¡Proletarios de todos los países, uníos!

 CON OCASIÓN DEL 122º ANIVERSARIO DEL NATALICIO DEL PRESIDENTE MAO TSETUNG

 ¡VIVA EL MAOÍSMO!

El proletariado internacional asiste con gran alegría y júbilo revolucionario a este nuevo aniversario del natalicio del Presidente Mao Tsetung. Expresamos nuestro saludo cordial a nuestra clase y los pueblos del mundo, y nos reafirmamos en nuestra gran tarea de defensa y aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo y en su plena vigencia como mando y guía de la revolución proletaria mundial.

Los comunistas conmemoramos en esta fecha el 122º aniversario del natalicio del Presidente Mao Tsetung, precisamente en momentos en los que la humanidad transita escenarios muy complejos, donde la agresión imperialista a los pueblos y naciones oprimidas, especialmente en la gran región del Medio Oriente, ha escalado a grados inauditos. Esto ha llevado a la proliferación de conflictos de diferente índole, con la mayor agudización de las contradicciones entre las potencias imperialistas, en los cuales tratan de dirimir sus posiciones en el nuevo reparto, teniendo como corolario pueblos y países ocupados, con redoblada opresión, devastados, balcanizados e instrumentalizados.

Ya lo sostenía el presidente Gonzalo en 1992 y es válido en la actualidad: “Hoy en día existe una sola realidad, los mismos contendientes de la Primera y Segunda Guerra Mundial están preparando una Tercera Guerra Mundial. Debemos saber esto y nosotros, como los hijos de una nación oprimida, somos parte del botín”. Es lo que sucede hoy en todo el mundo y particularmente en Ucrania, Asia, Medio Oriente, Golfo Pérsico, Afganistán, donde se ha puesto en evidencia una vez más la naturaleza reaccionaria y violenta de la voracidad imperialista y que no sólo coloca a esos países oprimidos como botín de guerra de las potencias y superpotencias imperialistas, sino que somete a parte de las masas de esos pueblos como fuerzas armadas auxiliares de las fuerzas armadas de los imperialistas; masas aherrojadas, que son así atrapadas en un conflicto bélico que no responde a sus intereses, terminando en algunos de los casos alineadas tras las fuerzas armadas imperialistas de los EEUU, Francia, Gran Bretaña, Rusia, Alemania, China, Holanda, Italia, Canadá, etc., donde resalta la sevicia de los imperialistas yanquis que pretenden mantenerse como superpotencia hegemónica única y tener acceso y control de las regiones más desequilibrantes del planeta, llevando a una situación de opresión y explotación sin precedentes, acrecentando el peligro de una tercera guerra mundial para delimitar sus intereses a sangre y fuego a costa de las masas oprimidas, a quienes se impone la mayor cuota de sacrificio inútil como parte del genocidio imperialista. Contra el peligro de una nueva guerra mundial imperialista nosotros enarbolamos la revolución como tendencia histórica y política principal, por tanto, iniciar y desarrollar la guerra popular para hacer la revolución y conjurar la guerra mundial imperialista o, en caso que ésta se diera, oponer la guerra popular para transformarla en revolución.

Este confuso alineamiento de las masas empujadas a bregar por intereses ajenos a los requerimientos históricos de los pueblos, parte de un antecedente en concreto: la falta de correcta dirección ideológica y política, es decir, de Partido Comunista, en sus esfuerzos por luchar en contra del imperialismo y sus lacayos y de unir a todas las fuerzas susceptibles de ser unidas en esta lucha contra la guerra de agresión imperialista, manteniendo la independencia e integridad del país, como está establecido por el Presidente Mao.

La inexistencia de dirección proletaria o los todavía débiles intentos por pugnar por su dirección en las luchas del pueblo sirio, iraquí y kurdo en contra del imperialismo y sus violentos engendros son un muestrario en el que se refleja la crisis que aún pervive en el Movimiento Comunista Internacional, donde aún sigue pertrechado el revisionismo de viejo cuño y el nuevo revisionismo en sus diferentes variantes, el centrismo, el oportunismo reformista y demás corrientes burguesas infiltradas en las filas del proletariado internacional.

Bajo el discurso revisionista del carácter multipolar del imperialismo (nueva versión del ultra imperialismo de Kautsky) el oportunismo de nuevo cuño ha arrastrado a la clase y al pueblo a asumir posición del lado del imperialismo ruso y chino, argumentando que desde esa trinchera se puede aupar esfuerzos por combatir y detener la avidez del imperialismo yanqui y sus aliados. Nada más falso que eso, los comunistas no abogamos por la existencia del imperialismo pues somos conocedores de su génesis, su naturaleza y consiguientemente no establecemos qué o cuál imperialismo es afable con los pueblos oprimidos del mundo, por el contrario, propendemos por su definitiva destrucción y solo con ella, la decisiva liberación de los pueblos, más aún ahora que nos encontramos en la etapa del hundimiento del imperialismo y su barrimiento por la revolución mundial con guerra popular (ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial).

Los revisionistas, como incorregibles reformistas y capitulacionistas, predican apoyarse en el imperialismo ruso poniéndose de rodillas no solo frente a sus propósitos estratégicos en relación a las contradicciones que tiene con EEUU y sus aliados, sino que terminan sustentándose en su ideología, total y absolutamente antagónica con la del proletariado, concepción opuesta a lo establecido por el maoísmo de luchar contra la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui, sin dejar entrar al lobo -la superpotencia atómica rusa-, por la puerta trasera. En estos últimos meses, la contienda entre el imperialista yanqui y el imperialismo ruso y los demás imperialistas, que de acuerdo a sus propios intereses se alinean detrás de ellos, ha entrado en el Medio Oriente Ampliado a la fase de las conversaciones en Viena, es decir a una mayor colusión en contra de los pueblos de esos países para ver el reparto del botín de acuerdo a como están sus fuerzas sobre el terreno, para una más grande pugna imperialista. Los acontecimientos como el derribo del bombardero ruso por las Fuerzas Armadas de Turquía sirvientes del imperialismo yanqui, la ejecución del clérigo chiita por las autoridades saudíes sirvientes también de los yanquis, están enmarcadas dentro de esta fase para buscar posicionarse mejor en la mesa de negociaciones y como ha sido mencionado por los imperialistas rusos, para buscar influir en las elecciones presidenciales que están en marcha en los Estados Unidos, pues el Medio Oriente también es parte de la disputa electoral de las dos facciones de la burguesía imperialista yanqui.

Hoy la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial es acicateada, de manera palmaria, por la contradicción principal que se desarrolla en el mundo: entre el imperialismo y los pueblos oprimidos, contradicción que también se dirime con guerra popular. Las luchas armadas que se dan, pese a sus limitaciones, evidencian la decisión de los pueblos de dar el salto en sus luchas, siendo responsabilidad del proletariado pasar a conducir la revolución democrática en los países oprimidos bajo las premisas estratégicas del proletariado: la Guerra Popular.

Convertir la guerras de liberación nacional hoy dirigidas por clases ajenas al proletariado en poderosas guerras populares bajo dirección de partidos comunistas militarizados y la guía del marxismo-leninismo-maoísmo; apoyar y desarrollar las guerras populares en la India, Turquía, Filipinas y el Perú; fortalecer la construcción y reconstitución de Partidos Comunistas de nuevo tipo, marxistas-leninistas-maoístas para iniciar y desarrollar nuevas Guerras Populares hasta enterrar al imperialismo y la reacción mundial, tarea que solo puede tener certeza en sus propósitos con la inseparable lucha en contra del revisionismo; y, desde luego, establecer un correcto ordenamiento ideológico en el seno del Movimiento Comunista Internacional son las tareas que atañen a los comunistas de hoy para dar correcto impulso a la nueva ola revolucionaria que se desata en el mundo.

Ante los preparativos del imperialismo de desatar una tercera guerra mundial, al proletariado internacional y a los pueblos oprimidos del mundo solo nos queda una alternativa: responder con Guerra Popular para hacer la revolución mundial y enterrar al imperialismo.

Hoy, celebrar un aniversario más del natalicio del Presidente Mao Tsetung implica más que una efeméride, es el pleno reconocimiento histórico del Presidente Mao y la Revolución China, con los cuales el marxismo-leninismo devino en la tercera, nueva y superior etapa de la ideología del proletariado: el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo; es reafirmarnos en que la revolución es la tendencia histórica y política principal y que lo será cada vez más aún y renovar nuestro compromiso de servir al desarrollo de la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial.

Celebrar los 50 años de la Gran Revolución Cultural Proletaria.

 

¡Poner el maoísmo como único mando y guía de la revolución proletaria mundial!

Partido Comunista del Brasil – Fracción Roja

Partido Comunista del Ecuador – Sol Rojo

Fracción Roja del Partido Comunista de Chile

Frente Revolucionario del Pueblo de Bolivia – MLM

Movimiento Popular Perú (CR)

Organización Maoísta para la Reconstitución del Partido Comunista de Colombia

Minientrada | Publicado el por | Deja un comentario

El referéndum de MAS no resolverá la situación que vive el pueblo

El próximo 21 de febrero, nuevamente el pueblo boliviano está obligado a asistir a un referéndum organizado desde la facción burocrática de la gran burguesía, que se encuentra administrando el gobierno, por la modificación de la Constitución del 2009 que fue concertada entre ambas facciones de la gran burguesía y terratenientes, para dar continuidad y estabilidad al viejo Estado.

¿Qué se juega en el referéndum? La posibilidad de que la facción burocrática  por cuarta vez pueda postular a Evo Morales a la presidencia, para seguir manteniendo la administración estatal y continuar su plan de reestructuración del viejo Estado haciendo “buena letra” al servicio del imperialismo como lo ha hecho en los últimos diez años. No olvidemos que precisamente los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial BM, el Fondo Monetario Internacional FMI, la Comisión Económica para América Latina CEPAL, la Corporación Andina de Fomento CAF, entre otros instrumentos del imperialismo encargados de promover el capitalismo como sistema, pugnan en elogios al llamado “presidente indígena” porque les garantiza “control de movimientos sociales” o sea estabilidad política, y el desarrollo del capitalismo burocrático.

Mientras que la otra facción, la compradora, pretende sacar del camino electoral a Evo Morales y recuperar posiciones en un viejo Estado que les permite aún seguir lucrando y obteniendo beneficios a costa de la explotación del pueblo, sirviendo al capital extranjero y transnacional. Así, la pugna entre facciones se da por quien administra el gobierno y sirve mejor al imperialismo.

¿Y los terratenientes? Se dividen y se coluden con ambas fracciones como por ejemplo la CAO con la compradora y negocia con la burocrática, y los ganaderos del Beni se adhieren  a la burocrática y colocan a sus representantes en listas electorales del MAS. Al fin y al cabo como clase les vale estar con una u otra fracción, en tanto y en cuanto éstas le garanticen “seguridad” y espacios de poder departamental, regional y nacional. Lo que señala su Constitución, la antigua como la actual, de que nadie podrá tener más de cinco mil hectáreas de tierra y que se prohíbe el latifundio quedó en el papel y se constituyó en pura demagogia del gobierno, dando carta libre a terratenientes para que continúen usufructuando tierras confiscadas a comunidades y regaladas por el viejo Estado.

Ambas facciones buscan contraponer posiciones, cada uno fungiendo de representante de los intereses populares; una, la burocrática, agitando “el proceso de cambio”;  y la otra, la compradora, “por la recuperación de la democracia”. Consignas ambas engañosas y falsas, pues ni hubo cambio ni el pueblo ejerció democracia ni antes ni ahora.

Así la llamada “década de oro” proclamada por el gobierno masista sólo fue para la gran burguesía. Basta ver las ingentes utilidades que obtuvo el sistema financiero en Bolivia, en manos de grandes burgueses y de capitales transnacionales, ganancias que superan los 1500 millones de dólares americanos en lo que va del gobierno “indígena” de Evo Morales y que jamás en su vida soñaron obtener en un gobierno “neoliberal”, además de la corrupción inherente a nuestra sociedad semifeudal y semicolonial, que les está reventando en su cara y ahogándolos como el caso del Fondo de Desarrollo Indígena Originario Campesino FONDIOC y del narcotráfico que ha llegado a involucrar a los más altos mandos policiales vinculados al MAS y que gozaron de su confianza para cumplir con la represión al pueblo boliviano. Ese es el nuevo “modelo económico social productivo” del MAS.

De otro lado, la burguesía compradora y los terratenientes han venido sacando tajada de los acuerdos con el gobierno masista para ampliar la frontera agrícola, postergación indefinida de la “función económica social”, ingreso y ampliación del uso de transgénicos, ampliación de garantías al capital extranjero, acuerdos con la CAO, entre otras gollerías.

Así, ambas facciones contienden por espacios de poder en la administración estatal a nivel regional, departamental y local, pero a la vez se coluden para golpear al pueblo a través del engaño y la represión, la persecución a dirigentes populares, la ampliación de la llamada “base tributaria” con impuestos indirectos, y exaccionando a los miles de cuentapropistas, pequeñas y medianas empresas con cierre de locales, multas, etcétera.

Para el pueblo no hay educación gratuita, en salud subsiste la mortalidad infantil por enfermedades totalmente prevenibles, falta de empleo –el 80% de los trabajos en el país son creados por el propio pueblo–, el salario mínimo no llega a cubrir la canasta básica familiar, mientras el gobierno manipula el Índice de Precios al Consumidor, los precios de los alimentos superan la inflación con lo que se mantiene la pérdida diaria del salario real de los trabajadores.

Además el pueblo no gana ni ganará absolutamente nada con que se modifique o no la Constitución, por cuanto su situación continuará igual mientras no logré constituir una vanguardia capaz de dirigir la lucha proletaria contra la opresión política y explotación económica que le asesta el viejo Estado. Mientras ello no sea posible, el pueblo seguirá aherrojado a un proyecto de mayor corporativación de la sociedad o a una economía de libre mercado dependiendo de la facción que controle el aparato estatal.

 

¡Ni elección, ni reelección: Revolución!

¡Desarrollar la organización política del pueblo!

¡Construir dirección proletaria con la ideología del proletariado!

¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!

 

 

Bolivia, enero 2016                                                                                                                               FRP mlm

Minientrada | Publicado el por | Deja un comentario

Declaración conjunta de partidos y organizaciones maoístas celebrando los 10 años de la creación del PC de la India (Maoísta)

¡Proletarios de todos los países, uníos!
¡VIVA LOS 10 AÑOS DEL HEROICO PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA PCI(M)!

El 21 de septiembre de 2004 ocurrió un importante evento que contribuyó al avance de las fuerzas revolucionarias en la India y en todo el mundo, esto es, la fundación del Partido Comunista de la India (Maoísta). Este evento es fuente de inspiración para los revolucionarios del mundo porque demuestra que es posible alcanzar unidad sólida y de principios a nivel político mediante lucha de dos líneas basada en el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y la estrategia de la guerra popular prolongada.
India es el segundo país más poblado del mundo. Es un país semicolonial y semifeudal. La presencia maoísta en India es significativa. De hecho, áreas del territorio indio están controladas por fuerzas revolucionarias maoístas. El PCI (Maoísta) es el genuino partido del proletariado y las masas oprimidas y explotadas de la India. Los reaccionarios que mantienen el poder político en la India ven en la guerra popular prolongada la principal amenaza para su seguridad.
Los maoístas del mundo saludamos al Partido Comunista de la India (Maoísta), al Ejército Guerrillero Popular de Liberación y a las masas populares de la India que libran una lucha heroica contra el imperialismo y los reaccionarios locales por la construcción de un nuevo poder y una nueva sociedad.
El régimen reaccionario aplica una terrible y brutal represión contra los maoístas y las masas que se identifican y luchan con ellos. Asimismo, el régimen está apuntando a la dirección del partido y a su estructura organizacional mediante el asesinato selectivo y el arresto de cuadros y activistas, al mismo tiempo que reprime a las masas populares y al movimiento democrático que condena y denuncia la represión a los maoístas, esto con el fin de aislar al Partido y evitar su avance y desarrollo.
La omnipotencia de la guerra popular prolongada y la aplicación de una línea política correcta hacen que la revolución en la India avance. Los maoístas no entran en pánico frente a la represión ni las adversidades.
La revolución en la India es una esperanza para las masas oprimidas y explotadas del mundo. Las masas revolucionarias de la India, su ejército revolucionario, sus organizaciones de masas y su Partido son dignos de nuestro apoyo. Ellas son nuestras tropas y debemos mover cielo y tierra para apoyarlas. El internacionalismo proletario nos exige que movilicemos a las fuerzas populares y democráticas en cada país para combatir la Operación Cacería Verde – la campaña de represión del gobierno indio.
El gobierno de la India odia y teme a las masas populares, específicamente a los obreros y campesinos, a las nacionalidades oprimidas, a los adivasis, dalits y mujeres. El Marxismo-Leninismo-Maoísmo es lo que mejor resume sus experiencias y aspiraciones revolucionarias. El gobierno de la India no quiere que las masas organicen su propio poder político; su único objetivo es servir a los imperialistas, al capitalismo burocrático y a los terratenientes feudales. Los maoístas indios nos convocan a denunciar y desenmascarar frente a las masas de todos los países del mundo el carácter reaccionario del régimen indio y llamarlas a actuar en solidaridad con las masas indias que construyen un nuevo futuro.

Es nuestro deber apoyar todas las campañas internacionales en apoyo a la guerra popular en la India y en repudio a la represión de parte del estado reaccionario.
Necesitamos tomar el ejemplo de la guerra popular en la India y su esfuerzo de aplicación del maoísmo de acuerdo a las condiciones concretas de la revolución en cada país.
Debilitar el capitalismo imperialista allí donde uno esté es otra forma de apoyar a la revolución y a las masas indias que luchan contra la semicolonialidad, la semifeudalidad y el imperialismo.

¡Viva el Partido Comunista de la India (Maoísta)!
¡Viva la Guerra Popular en la India!
¡Condenar la represión genocida en la India!
¡Sigamos el ejemplo del Partido Comunista de la India (Maoísta)!

Movimiento Popular Perú (Comité Reorganizador) – MPP (CR)
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile – FRPCCh
Partido Comunista del Brasil Fracción Roja – P.C.B. (FV)
Partido Comunista de Ecuador Sol Rojo – PCE (SR)
Organización Maoísta por la Reconstitución del Partido Comunista de Colombia – OMRPCC
Frente Revolucionario del Pueblo de Bolívia – MLM (FRP-MLM)
Partido Comunista Revolucionario– PCR/RCP Canada
Partido Comunista Maoísta – PCM Italia

Octubre 2014

Minientrada | Publicado el por | Deja un comentario

Declaración Conjunta con motivo del 1° de Mayo

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Declaración Conjunta con motivo del 1° de Mayo

En este 1º de Mayo, llenos de optimismo revolucionario, saludamos al proletariado internacional, última clase de la historia, quien tiene la tarea histórica de emanciparse de sus opresores al mismo tiempo que libera al conjunto de las clases oprimidas y explotadas; saludamos al proletariado revolucionario, vanguardia que mediante su partido tiene la irrenunciable tarea de conquistar el poder político en cada país y conducir a la humanidad hacia el amanecer rojo del resplandeciente y dorado comunismo.

Saludamos también a las masas revolucionarias de cada país, a los miles de combatientes de los destacamentos de este ejército guerrillero internacional; saludamos a los militantes, cuadros y dirigentes comunistas que día a día bregan, combaten y resisten poniéndose a la cabeza de las masas avanzadas.

Honramos también, la memoria de los caídos, de aquellos que conscientes en la necesidad de regar con sangre las ideas no temieron sacrificarse para que ellas florecieran en el pueblo; honramos a los comunistas que pagaron con sus vidas la cuota de sangre para hacer fértil la tierra en la que la siembra roja hará inevitable una cosecha revolucionaria.

1. Situación internacional:
1.1 La colusión interimperialista es circunstancial y relativa, la pugna absoluta. Se agudizan las contradicciones interimperialistas

El imperialismo yanqui, continúa siendo superpotencia hegemónica única, y como tal extiende sus tentáculos a todo el orbe, de forma cada vez más militarizada, sin respetar la propia institucionalidad jurídica internacional que ha levantado, sembrando guerras, aplicando genocidio, todo para asegurar su descompuesta y decadente condición dominante. En este afán, el imperialismo estadounidense quiere engullir a Rusia, la cual, debilitada y sin poder reponerse trata de resistir y conservar sus posiciones en lo que considera su propio patio trasero.

EEUU necesita incrementar su dominio político y militar sobre el planeta para sostener su desfalleciente economía. Esto último no es óbice para que las demás potencias imperialistas sueñen con reemplazarlo y convertirse en los próximos gendarmes del orden mundial. Alemania, Francia, Japón o Inglaterra sueñan con constituirse en superpotencias y ser cualquiera de ellos el próximo Estado imperialista hegemonista a nivel mundial.

Por su parte Rusia, pesar de su caída económica con el desplome de la URSS socialimperialista, ha mantenido su condición de superpotencia atómica y con Putin a la cabeza ha venido haciendo vanos intentos por recuperar la posición que en algún momento alcanzó con Jruschov y sucesores en la URSS usurpada y convertida en socialimperialista tal como en los delirantes sueños de la Rusia zarista.

Rusia no se ha recuperado, Putin a la cabeza de los monopolistas rusos intenta conservar las zonas de influencia que aún les queda, para ello ha intentado levantar la imagen de un país con un destino manifiesto en la zona, cuestión que no es nueva. Lenin en su lucha contra la monarquía zarista acusaba “el chovinismo gran ruso y paneslavista”, denunciando también que Rusia se había transformado en una cárcel de naciones. El caso de Ucrania es un ejemplo de la disputa interimperialista, EEUU ha ganado terreno en una zona reclamada tradicionalmente por Rusia. En último término es una agresión contra el proletariado, las masas y nación ucranianas por parte de los imperialistas y sus lacayos en el país.

A propósito de la intervención rusa en Ucrania nuevamente se escucha la monserga de que Rusia quiere de regreso la URSS, pero es necesario hacer una profunda distinción. Lo que cayó en la URSS en 1991 no fue el socialismo, sino el socialimperialismo, cayó un régimen de carácter socialfascista y fue reemplazado por otro de la misma catadura. El socialimperialismo soviético se sacó la máscara y al fin dejó ver su rostro de imperialismo descompuesto que había sido comandado por el podrido revisionismo restaurador del capitalismo. Esta URSS no tiene nada que ver con la URSS de Lenin y Stalin, la que derrotó al nazifascismo y construyó el auténtico socialismo hasta 1956.

El socialimperialismo chino viene desarrollando su aparato militar y sueña con fortalecerse desafiando a Japón y al propio imperialismo yanqui, o bien en medio de colusión con ellos compartir el reparto de los países oprimidos. Que la pugna sea absoluta lo demuestra como también China se colude con Rusia para actuar en Síria, Irán o Venezuela. Colusión y pugna, principal pugna, entre los distintos imperialismos. Sin embargo ni Rusia ni China alcanzan la capacidad militar estadounidense.

Las contradicciones del imperialismo yanqui con Francia e Inglaterra, o la contención que practica sobre China indica lo que ya advirtiera Lenin como característica del imperialismo en sus primeros tiempos, rasgo que hoy lo encontramos varias veces más agudizado; al respecto señala en 1916: “Es indudable, por consiguiente, el hecho de que el paso del capitalismo a la fase de capitalismo monopolista, al capital financiero, se halla relacionado con la exacerbación de la lucha por el reparto del mundo.”

Lenin expuso con exactitud científica la tendencia de desarrollo del imperialismo y la base material de la contradicción interimperialista y de la contradicción principal entre imperialismo y naciones oprimidas. Escribía Lenin lo siguiente: “Cuanto más adelantado se halla el desarrollo del capitalismo, cuanto con mayor agudeza se siente la insuficiencia de materias primas, cuanto más dura es la competencia y la caza de las fuentes de materias primas en todo el mundo, tanto más encarnizada es la lucha por la adquisición de colonias.”

Barak Obama es prueba viviente de que el imperialismo solo siembra disturbio y cosechará fracasos hasta su ruina total. El oportunismo y el revisionismo intentaron sembrar la ilusión de un presidente norteamericano de nuevo tipo, que traerían la paz al mundo además de una nueva era de prosperidad. No debía caber la menor duda que Obama es más de lo mismo, tal como a los Bush o cualquier otro, son hijos del mismo estercolero; todos ellos siguen cumpliendo las mismas tareas: reimpulsar una economía imperialista que se debate en su crisis última y final; llevar adelante la contrarrevolución golpeando al movimiento obrero y popular de todos los países y principalmente acabar con las luchas armadas de liberación nacional y las guerras populares.

Hoy, cuando los preparativos de una tercera guerra mundial imperialista se muestra más patente, resultan proféticas las palabras de Lenin dichas hace 100 años respecto a las tareas imperialistas: “La lucha por los mercados y por el saqueo de países ajenos, el afán de reprimir el movimiento revolucionario del proletariado y de la democracia en el orden interno, y el afán de engañar, dividir y aniquilar a los proletarios de todos los países, lanzando a los esclavos asalariados de una nación contra los esclavos asalariados de otra, en beneficio de la burguesía: ese es el único contenido real y significación de la guerra.”

1.2. El sistema imperialista en su crisis última

Ya en el Manifiesto Comunista se explicó la naturaleza de las crisis capitalistas; hoy cuando el sistema capitalista se ha transformado en sistema imperialista, contra los “sesudos” pronósticos de las burguesías monopolistas, este sistema sigue produciendo crisis cada vez más profundas.

En este sentido el imperialismo yanqui (principalmente) hace 6 años desenvuelve una crisis económica de forma ininterrumpida. En incontables ocasiones los necios del imperialismo han decretado el fin de la crisis y el comienzo de la recuperación. Sin embargo lo único con que nos hemos encontrado es la profundización de esta crisis, tal que ya no queda otra cosa que la guerra interimperialista o bien el brutal saqueo a las semicolonias.

Una importante tesis del Presidente Mao Tsetung sostiene que el imperialismo es un tigre de papel, parece poderoso pero realmente es el pueblo el poderoso. Pero además, sostuvo que el imperialismo sería barrido de la faz de la tierra en los próximo cincuenta a cien años, esto en medio de guerras de agresión y guerras revolucionarias.

Este año se cumplen 100 años desde el inicio de la primera guerra imperialista. Son cien años de la primera gran guerra imperialista mundial, guerra que está caracterizada por el termino del reparto del mundo, guerra por el saqueo de los mercados y fuentes de materias primas, guerra por la explotación a destajo de trabajo gratuito en colonias y semicolonias, guerra por mantención del atrasado sistema feudal y semifeudal, y del capitalismo burocrático en dichos países. No olvidar, sin embargo que también el gran Lenin constató que con la guerra maduran las condiciones para la revolución.

2. Las guerras de agresión: manifestación de las contradicciones entre imperialismo y naciones oprimidas

Tenemos un mundo dividido entre superpotencias imperialistas, potencias, y países oprimidos. Opresión imperialista por dondequiera a los países coloniales y semicoloniales, esto es, hoy, las naciones oprimidas.

En América Latina, Asia o África, el imperialismo desenvuelve guerras de agresión. África es un triste ejemplo de esta situación. Tanto Francia como Inglaterra o Alemania, han aumentado su intervención. Incluso en Centroáfrica se planea una intervención conjunta. China viene ampliando su radio comercial y no pretende quedarse atrás en este nuevo reparto.

Las guerras de agresión y los genocidios no han parado en las semicolonias; el imperialismo cada vez más militarizado muestra más la falsedad de su promesa de “paz y prosperidad para el mundo”. No puede concretarla porque sería ir contra su propia naturaleza bestial. El saqueo y reparto de las colonias y semicolonias tensa la situación internacional. Los distintos imperialistas, para capear las crisis presionan y pugnan entre sí por un nuevo reparto del mundo.

La opresión imperialista a los países oprimidos coloniales y semicoloniales se ha hecho más aguda. Las invasiones basadas en las propias leyes imperialistas tienen en la más absoluta bancarrota a la ONU y al contrario adquiere más peso la acción militar directa cínicamente conceptualizada como “defensa activa”.

Las exigencias del FMI, del BM, OMC son cada vez mayores para con los pueblos y naciones oprimidas. Estas exigencias constituyen el programa monopolista para salvar tanto al capitalismo burocrático en los respectivos países semicoloniales así como también y, principalmente, salvar la desfalleciente economía imperialista. Incluso esta crisis debe exigir a las propias masas de los países imperialistas más y más medidas de austeridad. ¿Dónde quedó el milagro griego, que fue del despegue español, qué ocurrió con la prometedora Irlanda o el señero Portugal?

Los comunistas estamos advertidos del modus operandi del imperialismo yanqui, pero también de los otros imperialismos. Se coluden entre sí temporariamente para hacer la guerra a un tercero, pero lo permanente es la pugna, la disputa interimperialista y ésta también se manifiesta en las disputas que se desenvuelven en las naciones imperialistas, sin olvidar que lo principal en ellas es la contradicción entre imperialismo y naciones oprimidas. Ejemplo de ello fueron la guerra de Georgia contra Osetia del Norte, la guerra de Chechenia, la guerra de Afganistán en los 80 y ahora, la guerra de Irak-Irán, las guerras de Bosnia y de Kosovo; ejemplo también es la situación en África y sus “guerras civiles” incitadas por uno u otro imperialismo y ejecutadas por uno u otro señor de la guerra.

3. ¡La rebelión se justifica!

Hoy estamos presenciando cómo las guerras de agresión se vuelven contra los propios agresores. En todas partes el imperialismo siembra disturbios y cosecha fracasos. Esto, porque aun cuando su promesa de estabilidad y felicidad busca ilusionar a sectores del pueblo, tarde o temprano estos terminan por darse cuenta de la estafa, del engaño. El imperialismo es experto en mentir, engañar, estafar, falsear con el objetivo de mantener su posición hegemónica y asegurar las ganancias monopolistas. No conoce límites en el cumplimiento de sus ambiciones y no escatima gastos para emprender todo tipo de acciones a lo largo y ancho del planeta, causando dolor y pesar en los pueblos y naciones oprimidas del mundo. Sin embargo, sobre el imperialismo ya en 1948 advertía el presidente Mao Tsetung: “Este enemigo tiene una base frágil, se desintegra internamente, está separado del pueblo y sumergido en inextricables crisis económicas; por tanto, puede ser derrotado. Sería un error muy grave sobreestimar la fuerza del enemigo y subestimar la de la revolución.

Pero la opresión imperialista, sus guerras de agresión y su afán hegemonista van provocando resistencia y combate. En pocas palabras nos reafirmamos en que la opresión engendra rebelión. Esta situación agudiza la lucha de clases y va colocando a la orden del día el problema de la violencia revolucionaria como necesaria, justa, legítima e inaplazable respuesta. Junto a esto último, es de cardinal importancia la dirección de dicha rebelión, la necesidad de resolver los problemas que entraña una guerra justa, y estos problemas hacen la diferencia sustancial entre la victoria de la revolución o su derrota temporaria.

Resolver estos problemas es imposible sin un centro revolucionario que dirija esta guerra revolucionaria de masas; sin un partido comunista, un partido marxista-leninista-maoísta militarizado que dirija esta guerra como guerra popular, sin todo esto, nada tendrá el pueblo y cualquier victoria será imposible. Sin un partido comunista, sin un ejército revolucionario, sin un frente único revolucionario, sin estos tres instrumentos fundamentales nada tendrán el proletariado y el pueblo. Sin emprender la lucha armada, sin establecer bases de apoyo revolucionarias, nada tendrá el proletariado y el pueblo. Nada.

El imperialismo históricamente ha utilizado a las masas y los sentimientos nacionales de éstas para maniobrar en sus pugnas interimperialistas o bien para remover gobiernos que no les resulten afines y serviles. De estas guerras nada bueno ha obtenido la clase y el pueblo. Los movimientos de liberación nacional conducidos por la burguesía o la pequeña burguesía no tienen perspectiva, entre otras razones por el carácter vacilante de estas clases. Al contrario, los movimientos de liberación nacional toda vez que han estado encabezados por el proletariado y su partido han alcanzado importantes victorias que se han proyectado en el tiempo, en particular, como fuerza motriz de la revolución proletaria mundial.

Sólo la revolución democrática nacional dirigida por el proletariado y su partido resolverá los problemas fundamentales de cada país que conforma las naciones oprimidas; sólo mediante la guerra popular se destruirán los viejos Estados y las relaciones imperialistas y semifeudales que amparan y se alcanzará la victoria de dicha revolución; solo con violencia revolucionaria será destruido el capitalismo burocrático en las naciones oprimidas; sólo con violencia revolucionaria encarnada en guerra popular se establecerá nuevo poder en camino a formar repúblicas populares de nueva democracia; sólo con violencia revolucionaria, con guerra popular, se podrá pasar en avance ininterrumpido al socialismo y de ahí mediante revoluciones culturales proletarias al comunismo. Indudablemente el avance de la guerra popular en los distintos países será desigual y según sus respectivas particularidades. En los países imperialistas y capitalistas la revolución será socialista; el centro de la guerra popular mundial son las naciones oprimidas de Asia, África y América Latina: los países oprimidos que son base de la revolución mundial.

Las protestas se han multiplicado por todos los continentes. En las potencias imperialistas las protestas se han intensificado estos últimos años. La lucha contra las medidas de ajuste económico exigidas por ejemplo en Europa por los gobiernos, la Unión Europea y el propio Banco Central Europeo, han provocado masivas protestas contra las unilaterales medidas de “austeridad”. Ante la creciente protesta los reaccionarios han desatado la represión, medidas políticas de corte fascista y leyes anti-populares. Es la lucha entre revolución y contrarrevolución.

Las guerras de resistencia se multiplican, sin embargo ahí donde no existen partidos comunistas, estas guerras son utilizadas por una u otra potencia imperialista en su pugna por repartirse y reordenar el mapa mundial. Estas guerras expresan la creciente disposición de las masas a utilizar la violencia revolucionaria y comprensión de que solo por esta vía es posible liberarse. Tarea nuestra es pugnar por conducir a las masas, hacia el inicio de la guerra popular. Al valorar la situación nos reafirmamos en que la revolución es tendencia histórica y política principal.

4. Nuestra perspectiva: iniciar y desarrollar guerras populares

Como nos enseña el presidente Gonzalo enarbolamos y nos reafirmamos en la omnipotencia de la guerra popular. Las guerras populares son medulares en la situación internacional, en Perú, Turquía, Filipinas e India constituyen nuestros bastiones, nuestras avanzadas revolucionarias, principalmente Perú pues ha definido y aplicado lo más avanzado, esto es, el maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo-leninismo. Estos procesos han durado largos años, atravesando sendos baños de sangres que la reacción a desatado, sus direcciones han sido golpeadas no pocas veces objeto del aniquilamiento selectivo por el enemigo. Sin embargo, las vueltas y revueltas, los retrocesos, los recodos y los golpes asestados por la contrarrevolución abierta son incomparablemente insignificantes al lado de las capitulaciones, traiciones y cambios de línea como se ha pasado en Perú con la LOD capitulacionista y vivido en Nepal de la mano del prachandismo.

Pero estos reveses forman parte del avance general que se viene experimentando, avance inscrito dentro de los próximos 50 a 100 años en que será barrido el imperialismo de la faz de la tierra, dentro de la ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial. Por más fuertes que sean las ofensivas contrarrevolucionarias desatadas por la reacción y el imperialismo (principalmente el yanqui), por más traiciones que el revisionismo (burguesía infiltrada en las filas proletarias) logre o intente, la revolución es la tendencia política e historia principal.

Nos encontramos en una nueva gran ola de la revolución proletaria mundial. Las revoluciones en cada país, han venido sorteando todo tipo de dificultades, los partidos comunistas que impulsan las revoluciones, las organizaciones que bregan por constituir o reconstituir, forman todos los destacamentos del ejército rojo internacional.

Estamos en la ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial. Las perspectivas no pueden ser más brillantes. El porvenir es luminoso para los pobres y oprimidos del mundo. Desde 1871, pasando por todo el Siglo XX, hasta lo que va transcurrido del presente, se ha generado una gloriosa historia del movimiento comunista y revolucionario mundial. Los más importantes avances vistos desde la Comuna de París, hito histórico y político trascendental en el cual comenzó la defensiva estratégica mencionada, nos señalan la importancia de la violencia revolucionaria, pero también nos advierte sobre un peligroso enemigo.

5. El oportunismo, el reformismo y el revisionismo:
pertinaces aliados del imperialismo, enemigos a muerte del pueblo

La Revolución de Octubre, dirigida por los bolcheviques tras largos años de infinito sacrificio, lucha y preparación, es fruto de la violencia revolucionaria; indudablemente que sin una justa y correcta dirección pueden producirse derrotas como ocurrió en Alemania en 1918, en Hungría en 1919, más tarde en las insurrecciones de Cantón en 1926, el levantamiento en El Salvador en 1933, el levantamiento de Ránquil en Chile en 1934, el levantamiento de 1935 en Brasil, o la lucha armada en Telengana-India en 1947. Todas estas experiencias nos reafirman en la violencia revolucionaria. Pero también nos enseñan la caducidad de las elecciones y el uso del parlamento como táctica empleada por los partidos comunistas.

En este sentido, no podemos ser indulgentes con los errores pues ellos también expresan problemas de línea, en especial aquellos que representan el peligro del revisionismo y de las líneas oportunistas de derecha, capituladoras, tal como lo testimonió Grecia, España, Italia, Francia, Yugoslavia, Indonesia, Tailandia, Birmania inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Esto, por mencionar algunas de las luchas armadas o levantamientos e insurrecciones armadas dirigidas por comunistas a lo largo de los últimos 150 años. Es tarea de los comunistas extraer profundas lecciones de los fracasos y errores; una de estas lecciones es el revisionismo (en especial al interior del propio partido) como peligro principal, y que por lo tanto lo debemos combatir indesligablemente del combate contra el imperialismo y toda la reacción.

Ya lo denunciaba Lenin, que el revisionismo es un peligro ante el cual no se debe dar tregua en ningún instante. Tras sucesivas batallas ideológicas el marxismo-leninismo-maoísmo se ha forjado en medio de la lucha contra las distintas corrientes revisionistas y oportunistas en el seno del movimiento obrero y comunista internacional. Ejemplo notable de ello ocurrió en 1963, con la Carta de los 25 puntos, en la cual el CC del Partido Comunista de China con el Presidente Mao a la cabeza denunciaba a Jruschov y la dirección del PCUS por el abandono de los principios marxista-leninistas (tal como se suscribía en la época) y advertía del peligro del revisionismo y la necesidad de combatirlo implacablemente. Ya antes en 1960 la Declaración de Moscú advertía que el revisionismo es el peligro principal en el MCI.

Nuestra herramienta para combatir el oportunismo y el revisionismo es la lucha de dos líneas tanto en los propios partidos y organizaciones comunistas así como también en el seno del movimiento comunista internacional. Tanto más cuando en la actualidad los revisionistas han adoptado como etiqueta el maoísmo, pero siguen practicando el revisionismo. Indudablemente todo esto también se expresa en las propias filas revolucionarias como desviaciones de “izquierda” y de derecha, de las cuales debemos cuidarnos. Para ello debemos aprender a manejar correctamente la lucha de dos líneas, la crítica y autocrítica, y la forja ideológica; además debemos desarrollar permanentemente la formación teórica y la educación política.

En periodos como los actuales, adquieren notable vigencia las palabras de Lenin escritas en 1916: “La única línea marxista en el movimiento obrero mundial consiste en explicar a las masas que la escisión con el oportunismo es inevitable e imprescindible, en educarlas para la revolución en una lucha despiadada contra él, en aprovechar la experiencia de la guerra para desenmascarar todas las infamias de la política obrera liberal-nacionalista, y no para encubrirlas.

6. El MCI y la necesidad de reconstituir la Internacional Comunista

La revolución proletaria mundial, necesita de su vanguardia proletaria, necesita para conquistar el poder de partidos distintos y opuestos a los partidos burgueses, estos son los partidos comunistas, fuerzas-núcleos indispensables para el triunfo de la revolución. Así mismo necesitamos no sólo constituir o reconstituir partidos comunistas militarizados, sino que también necesitamos reconstituir la Internacional Comunista que fundara Lenin en 1919. En esta perspectiva, reiteramos la importancia de la lucha de dos líneas para mantener la unidad del movimiento y el de los propios partidos en cada país en niveles cada vez más altos.

A 150 años de fundación de la Asociación Internacional de Trabajadores:
enarbolar y defender la bandera roja del Comunismo!

En 1864 fue fundada la I Internacional, creada en medio de tenaz lucha contra las corrientes oportunistas del periodo, logró establecer los fundamentos políticos e ideológicos del movimiento revolucionario que finalmente terminaron por imponerse en la gran mayoría de los partidos socialistas europeos de aquel entonces. Un breve pero ejemplar balance lo encontramos en la Base de Unidad Partidaria del Partido Comunista del Perú:
La Asociación Internacional de los Trabajadores o I Internacional fue fundada por Marx y Engels en 1864 y en dura lucha y aplastamiento de las posiciones anarquistas de Bakunin, establece que es una sola la doctrina del proletariado: el marxismo. Lenin dice el papel que cumplió la I Internacional es el poner las bases ideológicas de la doctrina del proletariado. La Internacional se dividió y se imputó a Marx y Engels el haber escindido, ellos respondieron que si esa división no se hubiera producido, la Internacional de todas maneras hubiera muerto asesinada por la unidad poniendo de lado los principios.” (PCP, 1987)

Ya antes, el Presidente Mao Tsetung constató la capacidad de prenunciar de los fundadores de la Internacional, y así lo hizo ver en 1957: “Marx y Engels, no obstante ser dos personas solamente, ya en su tiempo declararon que el capitalismo sería derribado en el mundo entero.

Los avances hechos en el movimiento obrero revolucionario por la I y la II Internacional (fundada en 1889 esta última) fueron sintetizados, aplicados y desarrollados consecuentemente por Lenin, la Revolución de Octubre es viva plasmación de ellos. Y como el oportunismo hubiera también llevado la II Internacional a la bancarrota Lenin ha fundado la III Internacional, la memorable Internacional Comunista.

Por último, no nos queda más que concluir la siguiente declaración con lo sostenido por Marx y Engels en 1879:
Al ser fundada la Internacional, formulamos con toda claridad su grito de guerra: la emancipación de la clase obrera debe ser obra de los obreros mismos.”

¡VIVA EL 1º DE MAYO ROJO Y COMBATIVO!
¡ABAJO EL IMPERIALISMO YANQUI! ¡YANQUIS, GO HOME!
¡ABAJO LA GUERRA IMPERIALISTA! ¡VIVA LA GUERRA POPULAR!
¡GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO!

1º de Mayo de 2014

Partido Comunista del Brasil – Fracción Roja
Partido Comunista del Ecuador – Sol Rojo
Frente Revolucionario del Pueblo (marxista-leninista-maoísta) de Bolivia
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile
Asociación Nueva Democracia (Perú), Alemania
Organización Maoísta por la Reconstitución del Partido Comunista de Colombia

 

 

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Sobre el Partido Comunista

marx y engels

Marx y Engels

Marx y Engels comprendieron desde un principio la necesidad de que el proletariado tenga su propio Partido y el Manifiesto del Partido Comunista es la declaración expresa de esa necesidad tal como se señala en su Prólogo, este Manifiesto… consiste en “un detallado programa teórico y práctico, destinado a la publicidad, que sirviese de programa del partido” (Marx y Engels, Prólogo a la edición alemana del Manifiesto el PC, 1872).

Esta comprensión de la necesidad orgánica está presente en la actividad práctica de Marx y Engels en la Liga de los Comunistas y en la Asociación Internacional de los Trabajadores (conocida como la Primera Internacional), un organismo que coordinaba el trabajo político de todos los comunistas en distintos países de Europa, con secciones locales que tenían por trabajo la propagación de la ideología comunista y el tratamiento de los problemas concretos desde el punto de vista de la clase obrera. Los Estatutos Generales de la Asociación Internacional sintetizaban así esta necesidad de organización del proletariado: “en su lucha contra el poder unido de las clases poseedoras, el proletariado no puede actuar como clase mas que constituyéndose él mismo en partido político distinto y opuesto a todos los antiguos partidos políticos creados por las clases poseedoras”, pero además planteaba que esta constitución en Partido “es indispensable para asegurar el triunfo de la Revolución social” (Estatutos Generales de la Asociación… 1871).

Los tergiversadores de Marx han dicho que éste no concibió la organización partidaria como una organización de los más avanzados y circunscrito a los rigores y necesidades que la lucha contra el Estado reaccionario le imponía, que la concepción del Partido como vanguardia de la clase obrera es una ¡tergiversación leninista! que Marx concibió al Partido como una organización abierta y de alianzas con organizaciones sindicales. Sin embargo, la realidad y la práctica concreta hecha por Marx y Engels desmienten aquellas tergiversaciones.

Marx en su momento comprendió la necesidad del carácter conspirativo de la Liga de los Comunistas contra el poder del capital; en la Circular del Comité Central a la Liga (1850) él justifica plenamente los primeros años de actuación en “reuniones secretas y en escritos clandestinos”, también comprende la actuación de los militantes en la vanguardia en la lucha de clases cuando celebra su participación en la primera línea de las luchas obreras, “en las barricadas y campos de batalla”.

La concepción de Marx sobre el Partido es una concepción de su tiempo, es decir, están presentes concepciones generales sobre la organización pero también precisiones puntuales sobre el carácter de esta organización del proletariado. Hay momentos en que ve la actuación del Partido de la clase como la actuación general del proletariado y en otros momentos como la actuación de los comunistas, sin embargo Marx lanza ya elementos claros sobre la necesidad del carácter secreto de las organizaciones comunistas y la actuación disciplinada de sus militantes.

Marx exigió una fuerte cohesión orgánica al Partido para participar en la lucha de clases y no “marchar a remolque de la burguesía” en vez de eso planteó que los trabajadores deben establecer, a la par de organizaciones legales, secciones secretas del Partido para actuar de manera independiente de la influencia burguesa (Marx; Circular del Comité Central… 1850)

Todo este pensamiento está expuesto en el trabajo de la Liga de los Comunistas a través de circulares y la publicación del Manifiesto del Partido Comunista, así como en las resoluciones de la Asociación Internacional de los Trabajadores sobre la acción política de la clase obrera que Marx y Engels trabajaron arduamente.

Aparte de las características del manejo político y orgánico, Marx y Engels colocaron los fundamentos para el Partido de vanguardia. En el Manifiesto del Partido Comunista definieron la acción de los comunistas dentro del proletariado en general; “los comunistas son, pues, prácticamente, la parte más decidida, el acicate siempre en tensión de todos los partidos obreros del mundo”, esto define el carácter de vanguardia de la organización de los comunistas, el papel de avanzada que destacaba Marx de los militantes de la Liga y esto se debe a la concepción teórica que poseen los comunistas, Marx lo dice claramente “teóricamente [los comunistas], llevan de ventaja a las grandes masas del proletariado su clara visión de las condiciones, los derroteros y los resultados a que ha de abocar el movimiento proletario” (Marx y Engels, Manifiesto; 1840). Los comunistas son para Marx el elemento consciente que tiene la clase obrera, del proletariado en general como suele diferenciar, los comunistas son parte de esa clase pero son su parte más avanzada, el proletariado por sí solo no obtiene conciencia sino a través de su vanguardia, no se trata de un grupo de “iluminados”, como muchas veces el adocenado pequeñoburgués replica a los marxistas, Marx es explícito cuando dice que las posiciones teóricas de los comunistas no descansan en principios forjados o descubiertos por ningún redentor de la humanidad, sino que esta concepción es la “expresión generalizada de las condiciones materiales de una lucha de clases real y vívida, de un movimiento histórico que se está desarrollando a la vista de todos”, pero a la vez también destaca que el objetivo inmediato de los comunistas es “formar la conciencia de clase del proletariado”.

En todo este pensamiento está anclada la concepción de Lenin sobre el Partido, en realidad Marx ha puesto los cimientos sobre los cuales se levanta la teoría leninista del Partido.

Otro elemento fundamental en la concepción de Marx respecto a la actuación de la clase obrera y su partido es la independencia ideológica. Marx siempre exigió esta independencia, especialmente cuando el partido de la clase obrera pierde cohesión al envolverse en las luchas reivindicativas del movimiento democrático. La concepción de Marx exige siempre al partido el no perder de vista el objetivo estratégico para el cual fue creado, elevar al proletariado en general para entablar la lucha contra el poder político de las clases dominantes, es decir, tener presente siempre la lucha política por el poder y no perderse en la lucha reivindicativa, ligar la lucha reivindicativa a la lucha por el poder político. En ciertos momentos Marx señala expresamente el rechazo hacia alianzas con otros partidos u organizaciones que puedan subordinar los objetivos del proletariado a la burguesía.

Marx nos resulta muy esclarecedor justamente en estos momentos cuando los pseudo marxistas bolivianos y el reformismo y oportunismo embarcado en el proyecto de Evo Morales intentan presentar el pensamiento de Marx dentro de esa mescolanza y contrasentido llamado “gobierno de los movimientos sociales”. Marx jamás concibió el proyecto de una nueva sociedad sin la dirección del proletariado, precisamente porque su visión de la nueva sociedad, basada en el análisis científico social, es el proyecto del proletariado y su dictadura. Marx tampoco puso al proletariado a remolque de las demás clases (como sugiere la visión de un “gobierno de los movimientos sociales”), incluso dentro del movimiento popular con la pequeña burguesía, Marx siempre exigió la independencia política e ideológica y pugnar por la dirección, mucho menos planteó la conciliación de clases con “sectores empresariales nacionales” como suele hablar el gobierno de Evo Morales cuando hace gala de su concepción “inclusiva” (que no es otra cosa que concepción liberal burguesa), menos aún Marx dejó la acción política del proletariado al espontaneísmo como esperan algunos “marxistas” ligados al “proceso de cambio” o los propios jerarcas del régimen cuando permanentemente critican de “política” las acciones de los sectores del movimiento popular, en realidad Marx siempre se preocupó por que el proletariado y su Partido no pierdan de vista el objetivo supremo de la conquista del poder político y para ello era preciso tener claro en primer lugar que las luchas reivindicativas deben subordinarse al objetivo político de la clase obrera.

Toda la batería de concepciones de los teóricos del régimen de Evo Morales y de los archi revisionistas que lo sostienen está orientada a ocultar la naturaleza de clase de su régimen y a mantener el nivel desorganizado y espontáneo de las luchas del movimiento popular para poder manipularlos corporativamente. La falta de conciencia en el carácter de la lucha del movimiento popular, de la cual se quejan muchos masistas no es solo responsabilidad del periodo neoliberal, sino también es debido a que el régimen del MAS ha prologando, a partir de sus necesidades políticas, la práctica oportunista y traficante de muchos dirigentes populares.

Retomando el pensamiento de Marx, las primigenias tareas conspirativas y de vanguardia que le asigna al Partido no pueden caber en una organización formada por alianzas sindicales y sociales abiertas porque tal organización no podría cumplir el papel de acabar con la vieja sociedad burguesa, el pensamiento de Marx está lejos de las pretensiones frentistas del revisionismo armado y no armado y sumamente alejado de las concepciones horizontalistas que la pequeña burguesía académica que pretende pasar por marxista.

La concepción de Marx y Engels sobre los comunistas y su Partido es que éstos, saliendo de las filas del proletariado o asumiendo la ideología de éste, son su elemento más avanzado y consiente, el Partido del proletariado y el proletariado en general no se diferencian cuando defienden los mismos intereses generales, pero sí se diferencian en el sentido de que representan un sector del proletariado y este sector es su elemento de vanguardia y tienen por tarea elevar el nivel de conciencia de la clase obrera en general en su lucha por el poder político.

Marx y Engels no circunscribieron la lucha por el poder político a la participación electoral, de hecho el marxismo en su fundamento se opone al método electoral como estrategia de toma del poder y Marx ha sido bastante claro en ello en diferentes obras, en particular en el 18 Brumario. Esto se aprecia incluso en el prólogo de Engels a la Lucha de clases en Francia, donde, a pesar de señalar como correcta la participación del Partido Obrero Socialdemócrata Alemán en las elecciones para las circunstancias que vivía la clase obrera europea y en particular la francesa después de la derrota de la Comuna de París, aclara que esto sirve sólo para pasar revista a las fuerzas del proletariado y propagandizar el programa de la clase obrera, pero la violencia revolucionaria tendrá que ponerse al día tarde o temprano.

En realidad otra de las tareas fundamentales concebidas por Marx para el Partido del proletariado es la revolución que dispute el poder político de la burguesía y eso se produce, según el pensamiento de los fundadores del comunismo científico, a través de la violencia revolucionaria y no de otra manera. Marx concebía que para asegurar la victoria del proletariado se debe proceder al armamento general del pueblo, “el armamento de todo el proletariado con fusiles, cañones y municiones” para “prevenir el resurgimiento de la vieja milicia burguesa”. Estos fueron esbozos iniciales sobre el ejercicio de la violencia y la dictadura planteados incluso antes de la experiencia de la Comuna de París, y nos está mostrando que Marx no se hacía ilusiones con el parlamentarismo burgués.

Trasladando el pensamiento político de Marx y Engels a nuestro contexto (el del “proceso de cambio” calificado pomposa y demagógicamente de “revolucionario”)  sin duda éste continua siendo subversivo y peligroso. El régimen de Morales, a pesar de la hipócrita verborrea de simpatizar con los comunistas, los socialistas y declararse partidario de algo que no entiende (el marxismo-leninismo), no duda en aplicar la violencia represiva al movimiento popular y los sectores progresistas con la ostentación mediocre de sus funcionarios encargados de ejecutarla.

El pensamiento de los fundadores del marxismo sobre el Partido Comunista se va a sintetizar en la etapa de la revolución proletaria con Lenin quien desarrolla la teoría del Partido y la aplica en la primera revolución proletaria victoriosa del siglo XX.

 

Frente Revolucionario del Pueblo de Bolivia

Minientrada | Publicado el por | Deja un comentario

¡Ante la crisis general del imperialismo, preparar, iniciar y desarrollar Guerras Populares hasta el comunismo!

¡Proletario de todos los países, uníos!

Declaración Conjunta con motivo del 1º de Mayo del 2013:

¡Ante la crisis general del imperialismo, preparar, iniciar

y desarrollar Guerras Populares hasta el comunismo!

 

Saludamos al proletariado internacional, a los trabajadores explotados y oprimidos del mundo, saludamos las luchas armadas de liberación nacional en Irak, Afganistán, Kurdistán y en la heroica Palestina. Saludamos a las masas populares que se levantan, luchan, combaten y resisten en todo el mundo contra el imperialismo y los regímenes reaccionarios de sus países; aun cuando en muchas de estas luchas se carece de un estado mayor proletario, se generan excelentes condiciones para la inevitable y necesaria forja de ésta dirección.

Todas estas batallas son parte de la hoguera de la lucha de clases, en ellas forjamos el más duro y afilado acero para impulsar la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial.

Saludamos de forma especial a las masas revolucionarias que bajo la dirección de Partidos Comunistas marxistas-leninistas-maoístas desarrollan o preparan la Guerra Popular.

Tal como hace 127 años el proletariado no cesa de combatir; superando dificultades inmensas, propias o las impuestas por sus enemigos de clase, no ha arriado jamás su roja bandera. En esas grandes batallas libradas en Chicago en 1886 o en aquellas de París en 1871, ya anidaba la Guerra Popular; así es la lucha de clases y de ella el Presidente Mao nos pidió que no la olvidáramos jamás. Justamente, lucha de clases expresada en Guerra Popular por la conquista del poder por y para la clase y el pueblo; lucha de clases por el triunfo cabal y completo de la Revolución de Nueva Democracia; lucha de clases por el establecimiento de la Dictadura del Proletariado y el Socialismo; lucha de clases expresada en Revoluciones Culturales Proletarias hasta el Comunismo: ¡En Guerra Popular hasta el Comunismo!

Se profundiza la crisis imperialista, las masas se levantan

El sistema imperialista vive una de las mayores crisis de su historia, ésta es parte de su crisis general, crisis de sobreproducción (insoluble bajo el capitalismo) y agudiza todas las contradicciones fundamentales de la época en el mundo: entre burguesía y proletariado, entre distintos países imperialistas, entre naciones oprimidas y el imperialismo, siendo esta última la principal.

Cómo expresión de lo dicho arriba, el imperialismo descarga la crisis en las naciones oprimidas agudizando en ellas las contradicciones entre masas y semi-feudalidad, evolucionando la feudalidad, sus formas, encubriéndolas; profundizando, por otro lado, la condición colonial y semicolonial de éstas, intentando salvar al capitalismo burocrático existente en ellas, aumentando para ello la superexplotación de la clase obrera, apuntando a una  mayor concentración de la tierra y la riqueza, empobreciendo a las masas, encareciendo la vida, saqueando sus recursos, corporativizando el movimiento obrero y popular y criminalizando su protesta.

Por otra parte, en los propios países imperialistas, sus respectivos estados adoptan distintas medidas contra el proletariado y demás masas trabajadoras: reduciendo salarios, aumentando la edad de jubilación, recortando derechos y beneficios sociales, disminuyendo el gasto fiscal en salud y educación, acrecentando la carga impositiva, etc.

Finalmente, atacando todas las conquistas de los trabajadores, sean en los mismos países imperialistas o bien en sus colonias y semicolonias, reprimiendo brutalmente las protestas, intentando controlar a las masas desarrollando diversos programas y “políticas compensatorias” instruidas por el propio imperialismo y/o cooptando las dirigencias de las organizaciones obreras y populares. Aplicando formas fascistas y demoliberales de gobierno; desenvolviendo por último cretinismo parlamentario pretendiendo encubrir con ello la creciente tendencia hacia la reaccionarización y militarización de la sociedad.

Expresión de lo anterior son los desesperados esfuerzos del imperialismo -particularmente del imperialismo yanqui- para salir de su crisis, lanzándose para ello, hacia un nuevo reparto del mundo,  interviniendo cada vez de manera más directa en las naciones oprimidas, a través de sus guerras de rapiña, haciendo todo tipo de maniobras para derribar gobiernos que ya no les sean útiles, manteniendo los que les resulten funcionales, azuzando masas contra masas, provocando disturbios, organizando meznadas y mercenarios a su servicio.

Esta crisis se viene profundizando y la perspectiva de que países imperialistas como Alemania entren en recesión o que el imperialismo Chino haga lo propio tras la tendencia hacia la desaceleración de su economía no hacen otra cosa que convertir en una vana fantasía las proyecciones de recuperación; incluso la situación se viene agravando en Rusia, Japón y en los mismos USA (las entrañas de la bestia). Las propias proyecciones de crecimiento mundial del FMI y el Banco Mundial al respecto, han debido corregirse a la baja, evidenciando pesimismo y desazón en las filas enemigas. Toda esta situación aumenta la presión por un nuevo reparto del mundo en medio de la colusión y pugna interimperialista. La situación en el Magreb o en el levante del Mediterráneo (Siria y otros) o África muestran la creciente agresión del imperialismo francés, inglés o alemán. En el Mar de China y el Pacífico occidental (Corea del Norte) el imperialismo japonés se rearma aceleradamente y busca ganar posiciones en colusión y pugna con el imperialismo yanqui para enfrentar a Rusia y China.

Los diferentes cambios que se han producido en la situación internacional no solo no han modificado las contradicciones fundamentales del mundo contemporáneo sino que también no han alterado el carácter de superpotencia hegemónica única que detenta el imperialismo yanqui.

Ante esta agudización de las contradicciones fundamentales, como una forma de responder a las medidas antipopulares que se les quieren imponer o se les han impuesto, las masas, repitiendo y voceando la consigna “la rebelión se justifica”, han respondido por todo el mundo con grandes levantamientos que sacuden el viejo orden; es así como las masas populares, hacedoras de la historia, derriban regímenes lacayos del imperialismo, al mismo tiempo que amplían las luchas de liberación nacional en Irak, Afganistán, Manipur, Kurdistán y Palestina.

Las propias metrópolis de las potencias imperialistas en el viejo mundo son azotadas por grandes olas de luchas obreras y se van esparciendo por toda Europa. En China fascista, recientes movimientos de protesta nos señalan una formidable masa de trabajadores concentrados que representan un potencial de magnitud sin igual, que viene encabezando estas luchas, creando posibilidades de imprevisibles tormentas para todo el orden social-imperialista.

Toda la crisis del imperialismo no puede hacer más que agudizar la contradicción entre revolución y contrarrevolución en todos los planos. Además de su combate a la revolución, el imperialismo tiene en el terreno ideológico un componente fundamental de su ofensiva contrarrevolucionaria, creando formas de confundir, levantando cortinas de humo o propiciando la capitulación. Esto porque aprendieron en su experiencia de combate a la revolución, que es precisamente en el terreno ideológico que reside el punto crucial para hacer avanzar o retroceder la revolución en cada país.

El Presidente Mao Tsetung ha señalado que América Latina es una de las zonas de tempestades revolucionarias. Esto ha quedado demostrado a sangre con las innumerables y combativas luchas desarrolladas por las masas en el campo y la ciudad; en particular, la Guerra Popular en Perú ha sido una de estas tormentas que han sacudido hasta su base el dominio imperialista en la región.

Los distintos gobiernos lacayos de turno en América Latina están aplicando en lo fundamental las tareas contrarrevolucionarias que el imperialismo les ha impuesto, con ello se busca descargar la propia crisis imperialista sobre los pueblos latinoamericanos, impulsar el desfalleciente capitalismo burocrático en ellos, profundizar la condición semicolonial y semifeudal de estos, a través de la aplicación de políticas reaccionarias en toda línea combinada o no con falsos discursos antiimperialista y pseudorevolucionarios. En relación a los los gobiernos social fascistas de Morales, Correa y Maduro-Chávez, ante la combatividad de las masas han reestructurado recientemente sus viejos estados e impulsado la corporativización de la sociedad.

Con los gobiernos de Dilma-Lula más que nunca el Estado brasileño se ha desarrollado como punta de lanza del imperialismo yanqui en la región, económico, político y militar, así lo evidencia la ocupación militar de Haití, con el reaccionario y genocida ejército brasileño a la cabeza de la UNASUR.

Vista la situación en su conjunto, Latinoamérica no ha dejado de ser el patio trasero del imperialismo yanqui, esto significa, entre otros aspectos, que sigue siendo un importante punto de apoyo para sus ofensivas contra otros pueblos.

El proletariado necesita la Internacional Comunista

La crisis imperialista, las oleadas de levantamientos, luchas de liberación nacional y guerras populares han repercutido enorme y favorablemente en el Movimiento Comunista Internacional (MCI). Sin embargo, ante la imposibilidad de derrotar ideológica, política y militarmente las guerras populares, levantamientos armados y luchas de masas revolucionarias, la burguesía ha tenido que etiquetarse cómo “marxista-leninista-maoísta” para poder infiltrarse en los partidos comunistas y así poder sofrenar sus luchas, desviarlas a la capitulación, acuerdos de paz o espurias negociaciones. Fenómenos como éstos no son nuevos y ya los hemos presenciado en el pasado en algunos partidos comunistas, ejemplo de ello se dieron después de la II Guerra Mundial o más contemporáneamente en Nepal con la traición del prachandismo a la Guerra Popular y la Revolución de Nueva Democracia.

En particular, Avakian (representante de la burguesía en las filas proletarias) y su revisionismo (expresado en la “Nueva Síntesis”), llevó al total y completo desenrumbamiento y liquidación de su partido, el Partido Comunista Revolucionario de USA.

El revisionismo de Avakian niega entre otros aspectos, el socialismo científico, niega la misión histórica del proletariado, niega la lucha de clases y la guerra popular como única forma de establecer, desarrollar y defender el nuevo poder y la dictadura del proletariado; en filosofía, niega la teoría marxista del conocimiento y el materialismo dialéctico e histórico. A cambio, el avakianismo ofrece vieja y podrida ideología burguesa expresada en su cacareada “nueva síntesis” haciéndose eco, con ello, del lloriqueo de la intelectualidad burguesa respecto al “determinismo económico” del marxismo; afirmando que la verdad no tiene carácter de clase; defendiendo un “núcleo sólido” para encubrir su cretinismo parlamentario; etc. A final de cuentas niega la ideología científica del proletariado: el marxismo-leninismo-maoísmo.

No podemos olvidar que este Señor no ha estado solo, asaltando el CoMRI, creó su propio séquito con el cual pretendió imponer y difundir sus negros vómitos. Frustrado en sus afanes hegemonistas, con su línea general derrotada en la lucha de dos líneas en el seno del Movimiento Revolucionario Internacionalista y con sus concepciones en bancarrota, no acató siquiera, los acuerdos y pasó con “dedicación de artista” y coludido con Prachanda (“el feroz de papel”) a consagrarse a la liquidación del MRI contando para ello con avanzadas en distintos países. Esto es más importante aún si consideramos que la imposición en el MRI del maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo en 1993 -aporte del Partido Comunista del Perú y del Presidente Gonzalo a la ideología del proletariado y al MCI-, es una victoria contundente para la clase ante la porfiada negación de esta cuestión ideológica fundamental por parte de Avakian y el PCR-USA, entre otros. Cuestión similar se vivió el 2000 en la reunión ampliada del MRI y la “Declaración del Milenio” en la cual se impuso la vigencia universal de la Guerra Popular.

Ante esta situación consideramos erróneo simplificar el problema de los recodos, reveses o capitulaciones como atribuibles a la existencia de un pensamiento guía, esto es no entender la dinámica ideológica, la repercusión de la lucha de clases en el interior de los partidos y sus direcciones, o sea la lucha de dos líneas y el estrecho vínculo del partido con las masas. Al contrario, sin pensamiento guía, es imposible el triunfo de la revolución y el paso de esta a etapas más altas, tal como quedó demostrado con la Revolución de Octubre y la Revolución China y el papel de Lenin, Stalin y el Presidente Mao Tsetung en ellas.

En el fuego de la lucha de clases más aguda el pensamiento guía es el crisol donde se funde la ideología, el programa y línea política general de la revolución en determinado país. Ejemplo de ello es el pensamiento Gonzalo, esto es la aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo a las condiciones de la realidad del Perú, logrando con ello contribuir al MCI con la sistematización y síntesis del maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo, incluyendo en esto aportes de validez universal hechos por Presidente Gonzalo a la ideología científica del proletariado.

La Guerra Popular en el Perú ha sido y es un blanco clave de la ofensiva contrarrevolucionaria mundial encabezada por el imperialismo yanqui, esta ofensiva ha provocado serios reveses, creando condiciones para el desarrollo de líneas oportunistas de derecha, revisionistas y capitulacionistas en dicho país. Ninguna revolución ha avanzado de un solo golpe o por un camino rectilíneo, la historia de las revoluciones enseñan que no son pocos los reveses, derrotas parciales y nuevos avances. De ello nos habla la revolución rusa y china, como parte de la experiencia de la Revolución Proletaria Mundial.

La revolución es la tendencia histórica y política principal, Perú no es una excepción a esto y estamos convencidos que el proletariado del Perú bajo la dirección del Partido Comunista del Perú y con el apoyo del Movimiento Comunista Internacional, superará todas las dificultades, pues su fortaleza está en su sólida vinculación con las masas gracias a que cuenta y puede aplicar su Base de Unidad Partidaria: ideología marxista-leninista-maoísta pensamiento Gonzalo, programa y línea política general, establecidos, comprobados y desarrollados en más de 30 años de Guerra Popular.

La experiencia histórica ha comprobado lo dicho por Lenin de que pretender combatir al imperialismo y la reacción separadamente del combate del revisionismo y el oportunismo no pasa de ser pura fraseología. Ni la revolución rusa ni la revolución china han podido triunfar contra sus enemigos de clase sin antes aplastar al revisionismo y al oportunismo; igualmente, durante el socialismo la lucha contra el revisionismo no se detiene so riesgo de que éste triunfe y restaure el capitalismo.

El revisionismo es el peligro principal para la Revolución Proletaria, esto queda de manifiesto no solo en la conclusión de los acuerdos de paz, sino también cuando al otorgarle carácter meramente táctico a la lucha armada, se le utiliza para presionar por reformas al viejo Estado. La Guerra Popular tiene carácter universal, es el único camino para la emancipación de la clase y el pueblo, la única vía para conquistar y defender su Poder.

Las tareas revolucionarias del proletariado

En el contexto actual de lucha de clases a nivel mundial nuestro deber revolucionario es asumir las tareas que la situación demanda:

– Imponer el maoísmo como mando y guía del MCI para impulsar la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial, todo esto en lucha contra toda variante de revisionismo y oportunismo, sirviendo a la urgente tarea de construir la Internacional Comunista.

– Constituir o reconstituir partidos comunistas maoístas militarizados para desencadenar Guerra Popular, en los países dominados por el imperialismo hacer la Revolución de Nueva Democracia avanzando ininterrumpidamente al socialismo, y en los países imperialistas para hacer la revolución socialista, y en todos a través de sucesivas Revoluciones Culturales alcanzar el dorado comunismo, nuestra meta irrenunciable. Ello implica construir las herramientas fundamentales de la revolución, Partido Comunista, Ejército Popular y Frente Unico de las clases revolucionarias, bajo la dirección omnímoda del Partido Comunista.

– Luchar por una conferencia internacional maoísta unificada, con el objetivo de combatir la dispersión y profundizar la lucha de dos líneas de forma más organizada posible que nos lleve a alcanzar una mayor unidad ideológica y política, bajo los principios del MLM en medio de la lucha sin cuartel contra el revisionismo y todo oportunismo. Una conferencia internacional para establecer niveles de coordinación entre diferentes partidos, organizaciones e iniciativas maoístas que estén en GP o preparándola

– Impulsar campañas conjuntas:

  • ·         de apoyo a las guerras populares en curso, que además de ser un deber internacionalista, son una forma de indicar a las masas de nuestros propios países y del mundo, único camino a seguir una lucha revolucionaria para su emancipación, a Guerra Popular.
  • ·         Por la libertad de los presos políticos y prisioneros de guerra del mundo.

 

¡Viva el Primero de Mayo clasista, combativo y revolucionario!

¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!

¡Viva la Nueva Ola de la Revolución Proletaria Mundial!

¡Muerte al imperialismo, a la reacción y al revisionismo!

¡Abajo la guerra imperialista y viva la Guerra Popular!

¡Salvo el poder, todo es ilusión!

 

1º de Mayo de 2013

 

 

Partido Comunista de Brasil – Fracción Roja

Partido Comunista de Ecuador – Sol Rojo

Frente Revolucionario del Pueblo (Marxista-leninista-maoísta) de Bolivia

Fracción Roja del Partido Comunista de Chile

Asociación de Nueva Democracia Perú Alemania

Minientrada | Publicado el por | Deja un comentario