Capitalismo Burocrático (Parte 1)

Con este documento, ¿QUÉ ES EL CAPITALISMO BUROCRÁTICO?, publicado por el Frente Estudiantil Revolucionario (FER) el año 1973, iniciamos la publicación de materiales del Partido Comunista del Perú (PCP) y de sus organismos generados sobre el capitalismo burocrático, así como documentos y volantes propios al respecto. Este documento del FER de 1973 es un ejemplo contundente de cómo, el pensamiento Gonzalo se ha forjado a lo largo de años de intensa, tenaz e incesante lucha de enarbolar, defender y aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, de retomar el camino de Mariátegui y desarrollarlo, de reconstitución del Partido y, principalmente de iniciar, mantener y desarrollar la guerra popular en el Perú sirviendo a la revolución mundial y a que el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo, sea en la teoría y en la práctica su único mando y guía.

El Presidente Gonzalo dice al respecto: “… el Perú contemporáneo es una sociedad semifeudal y semicolonial en la cual se desenvuelve un capitalismo burocrático”; carácter que si bien Mariátegui lo definiera en el punto 3 del Programa de la Constitución del Partido, es a la luz del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente del maoísmo que el Presidente Gonzalo ha demostrado cómo el carácter semifeudal y semicolonial se mantiene y desarrolla nuevas modalidades, y particularmente cómo es que se ha desarrollado el capitalismo burocrático sobre esta base en todo el proceso de la sociedad contemporánea, problema de trascendencia para comprender el carácter de la sociedad y de la revolución peruana”.

¿QUÉ ES EL CAPITALISMO BUROCRÁTICO?

  1. Del libro “Transformación Socialista de la Economía Nacional de China”. Süe Mu-chiao, Su Sing y Liu Te i-li.
  2. Del libro “Una vez más sobre las divergencias entre el camarada Togliatti y nosotros”. Partido Comunista de China.
  3. De la recopilación “Lenin sobre El Imperialismo es la antesala de la revolución social del proletariado”. V.I. Lenin, Pekín, 1960.

 

PRESENTACIÓN

En el quinto año de la dictadura militar fascista, se ve aún más la necesidad de contar con un correcto análisis de la situación del país. En particular el análisis económico nos proporciona una radiografía del proceso actual de contra-revolución corporativista que se vive en nuestra patria. Retrasado el plan económico y el plan político, la reacción debe pugnar al máximo por la “industrialización” del país manu militari. Y esto expresa que la lógica consecuencia del desarrollo del capitalismo burocrático es la aparición del fenómeno fascista.

Es por ello que cae por su propio peso la urgencia de contar con una comprensión acertada de lo que es el capitalismo burocrático. Muchos se empantanan en vacuas discusiones de si, por ejemplo, tal o cual medida del Gobierno es mala o no, si tiene “aspectos positivos”, si hay “enterrados aspectos de reafirmación nacional”, etc. La tan propagandizada cháchara de las “nacionalizaciones” se desinfla rápidamente comprendiendo lo que es esta forma de capitalismo impulsada por el imperialismo en los países atrasados.

En esta publicación incluimos una serie de extractos de un libro chino, es de cardinal importancia el estudio del capitalismo burocrático en China, por ser una de las más valiosas experiencias en el mundo. Por otro lado ponemos en manos de los estudiantes un Esquema para el estudio del capitalismo burocrático y es nuestro deseo contribuya al conocimiento de esta importante arma para la comprensión científica de nuestra realidad. Ahora, que la lucha revolucionaria en el mundo se desplaza cada vez más a Nuestra América, hay que comprender, armados con la ciencia del marxismo-leninismo, pensamiento Mao Tsetung, el proceso de desarrollo del capitalismo burocrático que viene impulsándose con el Poder político de la gran burguesía burocrática, representada por los ejércitos reaccionarios.

Respecto al carácter de clase del actual régimen hay muchas posiciones. Una de ellas es la de “Vanguardia Revolucionaria”, quien sostiene que la clase que se encuentra en el Poder es la burguesía nacional. Velada afirmación de que éste es un proceso revolucionario, porque supone que la burguesía nacional ha desplazado al imperialismo, los grandes burgueses y los terratenientes, lo cual en el pensamiento de Lenin se conoce como revolución. Además, esto es no comprender que la burguesía nacional sólo adopta una actitud antiimperialista ante la agresión armada del imperialismo, tesis sustentada por Mariátegui en “Punto de vista antiimperialista” y por Mao Tsetung, años después en su célebre ensayo “Sobre la Contradicción”. Y no es la primera vez en que se incurre en esta aberración en nuestra patria. Por su lado, los “patrias rojas” dicen que la clase que se encuentra en el Poder es una supuesta “burguesía industrial-financiera”. Disparatada “tesis” es ésta, en primer lugar, según Lenin, en “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, el capital financiero es la fusión del capital bancario con el capital industrial; en segundo lugar, nuestros “industriales” no son otra cosa que ensambladores y los “financieros”, usureros. La gran burguesía tiene más el sentido de la renta que el de la producción, ha constatado Mariátegui en sus insuperados “Siete Ensayos”. La discusión de estas cuestiones posee cardinal importancia, por dirimirse con las conclusiones el lugar que ocupan dichas organizaciones de “izquierda” en el ámbito de nuestra sociedad, para nosotros en particular, en el plano universitario. Así, los de “Vanguardia Revolucionaria” están ubicados definitivamente en el campo burocrático, esto es, son agentes del fascismo, y, los “patrias rojas”, se encaminan peligrosamente por el mismo camino.

Tenemos en suma, el invalorable análisis del camarada Mao Tsetung sobre el capitalismo que impulsa el imperialismo en los países atrasados. Este es un importantísimo desarrollo de la teoría marxista de la sociedad, constituye un aporte genial al materialismo histórico, esto es, a la sociología marxista. La teoría desarrollada por Mao Tsetung sobre el capital burocrático se ha integrado definitivamente a la economía marxista.

Del libro “Transformación Socialista de la Economía Nacional China”

Ediciones en Lenguas Extranjeras. Pekín. 1964

Por Sue Mu-chiao, Su Sing y Liu Tsi-li

 

Introducción

El 1° de octubre de 1949 surgió en el Oriente la República Popular China, que abarca ¼ de la población total del mundo. Después de la Gran Revolución Socialista de Octubre constituyó otro giro importante en la historia mundial.

La victoria de la revolución china rompió una enorme brecha en el frente imperialista en el Oriente y asestó un golpe fatal al imperialismo. Cambió aún más la fisonomía del mundo, vigorizó inmensamente las fuerzas del campo socialista y debilitó las del campo imperialista.

La fundación de la República Popular marcó para China la coronación fundamental de la revolución democrático-burguesa y el comienzo de la revolución socialista proletaria. Desde entonces se ha cerrado para siempre la vieja era del semi-colonialismo y semi-feudalismo. El pueblo trabajador de China ha empezado la gran causa de la revolución y construcción socialistas.

Durante los últimos cien años la vieja China se encontraba en el curso de una sociedad semicolonial y semifeudal. Por un largo período, los imperialistas controlaron los principales cauces de la vida económica del país, transformándolo en un mercado al cual arrebataban las materias primas, lo saturaban de sus mercancías, y donde exportaban sus capitales. Antes de la Guerra de Resistencia contra el Japón (1937-1945), los imperialistas monopolizaron el 56% de la producción de carbón, el 80% de la de hierro, el 76% de la de electricidad, el 64% de la de algodón (…tela de), el 63% del tonelaje de transporte naval (del cual el 80% pertenecía a rutas de ultramar) y la gran mayoría de los servicios de utilidad pública. También ejercían control sobre la banca, sobre los seguros y el comercio exterior. Aprovechándose de sus diversos privilegios sacaron de nuestro país numerosas ganancias. Antes de la Segunda Guerra Mundial, China era un campo de batalla donde los imperialistas -Inglaterra, Japón, Estados Unidos, Francia, etc.- se disputaban las esferas de influencia y entablaban luchas agudas unas contra otras. En el curso de la guerra, el imperialismo japonés llevó a cabo una abierta agresión armada contra China, desplazó a Inglaterra, a Estados Unidos y a los otros, y apoderándose por la fuerza de la mayor parte del territorio chino, la convirtió en su colonia. Con la victoria sobre el Japón, el imperialismo de E.E.U.U. sustituyó a los imperialistas japoneses, pasando a ser la principal fuerza agresiva en China.

Después de la invasión de capitales extranjeros y el desarrollo del capitalismo chino, la estructura económica feudal sufrió cierta alteración. Pero tal como escribió el camarada Mao Tsetung:

“…la base de la explotación feudal, la explotación del campesinado por la clase de los terratenientes, no sólo permanece intacta, sino que está ligada a la explotación del capital comprador y usurario, jugando sin duda un papel dominante en la vida social y económica de China”. (La Revolución China y el P.C.Ch.).

En el campo chino los terratenientes y los campesinos ricos, quienes sumaban menos del 10% de la población, poseían más del 70% de la tierra cultivada; pero los campesinos medios, campesinos pobres y los asalariados agrícolas, que sobrepasaban el 90% de la población poseían sólo menos del 30% de la superficie total de la tierra cultivada. Para poder arrendar y labrar un campo tenían que entregar, como terrazgo, más del 50% de lo que producían. Aunque trabajaban en la tierra el año entero, no tenían suficiente para comer, ni para protegerse del frío.

La economía capitalista de China comprendía dos partes diferentes. Una era el capitalismo nacional, que consistía principalmente en empresas capitalistas medias y pequeñas. Estas estaban relacionadas de una y mil formas con el imperialismo y el feudalismo, pero como eran desplazadas y oprimidas por aquél y encadenadas a la vez por éste, existían contradicciones entre ellas por un lado, y entre el imperialismo y el feudalismo, por el otro. La burguesía nacional que representaba este sector era, en comparación, débil política y económicamente. La otra parte era el capitalismo monopolista de Estado, comprador y feudal, es decir, el capitalismo burocrático. Estaba representado por las 4 grandes familias: Chiang Kai-shek, T.V. Soong, H.H. Kung y los hermanos Chen Kuo-fu y Chen Li-fu. Se formó principalmente durante el curso de los veinte y tantos años del régimen de los reaccionarios del Kuomintang, quienes se valieron en forma de su poder político contra-revolucionario para explotar y saquear a toda la nación. Era completamente dependiente del imperialismo extranjero y ligado al feudalismo dentro del país. Después de la victoria sobre el Japón, cuando el gobierno reaccionario del Kuomintang nacionalizó las propiedades imperialistas establecidas en China -de Japón, Alemania e Italia-, el capitalismo burocrático alcanzó la cumbre de su desarrollo y controló los causes principales de la economía del país. Este capitalismo monopolista de Estado no sólo oprimió y explotó a los obreros y campesinos, sino que también estranguló el crecimiento de la industria nacional y perjudicó los intereses de la burguesía nacional. Al igual que el imperialismo y el feudalismo, éste fue un gran obstáculo para el desenvolvimiento de las fuerzas productivas de la sociedad. Por esto, el camarada Mao Tsetung senaló:

“Además de abolir los privilegios del imperialismo en China, la tarea de la revolución de nueva democracia, es eliminar en el país la explotación y opresión ejercidas por la clase terrateniente y la clase capitalista burocrática (la gran burguesía), liquidando las relaciones de producción compradoras y feudales y liberar las fuerzas productivas encadenadas”.

Obras Escogidas de Mao Tsetung, Tomo IV. p. 170-171, “La Situación Actual y nuestras tareas”.

páginas 1, 2, 3 y 4.

La Confiscación del capital burocrático y la expansión de la economía estatal socialista

Momentos antes de la fundación de la R.P.Ch. e inmediatamente después, el gobierno confiscó todas las empresas del capital burocrático, con lo que se logró desenvolver poderosamente la economía estatal de China.

Por economía del capitalismo burocrático nosotros entendemos aquellas empresas capitalistas, monopolistas del Estado, de carácter comprador y feudal que estaban controladas por la pandilla de la burguesía burocrática encabezada por Chian Kai-shek. En relación con esto dijo el camarada Mao Tsetung:

“Durante los veinte años de su dominación, las 4 grandes familias -Chiang, Soong, Kung y Chen- han amasado enormes fortunas que alcanzan de diez a veinte mil millones de dólares norteamericanos y han monopolizado las arterias vitales de la economía del país. Este capital monopolista, combinado con el poder del Estado, se ha convertido en capitalismo monopolista de Estado. Este capitalismo monopolista, estrechamente vinculado al imperialismo extranjero y a la clase terrateniente y a los campesinos ricos de viejo tipo del país, se ha convertido en el capitalismo monopolista estatal, comprador y feudal”.

Obras Escogidas de Mao Tsetung, T. IV, p. 170. “La Situación Actual y nuestras tareas”.

Este tipo de capitalismo monopolista de Estado no creció principalmente a través de la acumulación de la producción, sino a través del saqueo abierto, con la ayuda del Poder del Estado, y mediante la explotación al pueblo trabajador, y el desplazamiento y anexión de las empresas capitalistas medias y pequeñas, por medio de la especulación comercial, la inflación de la moneda y distintas medidas de control económico. Habiendo coludido con el imperialismo y el feudalismo, impidió seriamente el crecimiento de las fuerzas productivas.

La economía del capital burocrático se formó con anterioridad a la Guerra de Resistencia contra el Japón y llegó a la cumbre de su desarrollo al término victorioso de esta guerra, cuando el gobierno reaccionario del Kuomintang se hizo cargo, en el país, de las empresas imperialistas japonesas, alemanas e italianas. En 1948, el capital burocrático correspondía más o menos a las 2/3 partes del capital industrial en las regiones controladas por el Kuomintang. En vísperas de la liberación, la comisión de recursos del gobierno del Kuomintang controlaba el 90% de la producción de hierro y acero del país, el 33% del carbón, el 67% de la energía eléctrica, el 45% del cemento y todo el petróleo y metales no ferrosos. El capital burocrático no sólo controlaba la industria pesada sino también la ligera. En 1947, la Corporación China de la Industria Textil sola poseía el 37.6% de todos los husos del país y el 60% de los telares mecanizados. Además, el capital burocrático tenía bajo su control los grandes bancos, todos los ferrocarriles, carreteras y líneas aéreas, el 44% del tonelaje del transporte naval y más de diez corporaciones comerciales monopolistas.

En vísperas de la Revolución Socialista de Octubre, Lenin dijo: “El capitalismo monopolista de Estado es la preparación material más completa del socialismo, su fase previa” (Obras Completas, T. XXV, Edic. China). Esto también fue verdad para el capitalismo monopolista de Estado en la vieja China. El capital burocrático no estaba densamente concentrado, sino directamente ligado a los organismos reaccionarios del Poder. En estas circunstancias, las empresas del capital monopolista estatal de carácter comprador y feudal pudieron rápidamente ser transformadas en la economía estatal socialista tan pronto como fue destruido el Estado que representaba a la dictadura de la clase de los grandes terratenientes y de la gran burguesía, y reemplazada por el Estado de la dictadura del proletariado.

La confiscación de las empresas del capital burocrático se llevó a cabo en escala nacional, seguido a la victoria de la revolución popular. En un breve espacio de tiempo, todas las fábricas, minas, ferrocarriles, embarcaciones, servicios postales, bancos, establecimientos comerciales y otras empresas, anteriormente de propiedad del gobierno reaccionario del Kuomintang y de la burguesía burocrática, pasaron a manos del Estado dirigido por la clase obrera, el cual tomó así bajo su control las arterias económicas vitales de la nación. Las estadísticas señalan que para 1949 el Estado había confiscado 2,853 empresas industriales con más de 750,000 obreros. La confiscación del capital burocrático condujo al crecimiento sin precedentes de la economía estatal socialista. En 1949, el valor de la producción de las empresas industriales socialistas del Estado llegaba al 41.3% del valor global de la producción de las grandes industrias chinas. El sector estatal de la economía poseía también el 58% de la energía eléctrica del país, el 68% de su producción de carbón, el 92% del hierro fundido, el 97% del acero, el 68% del cemento y el 53% de hilados de algodón. Además, el sector estatal controlaba todos los ferrocarriles del país, la mayor parte de las comunicaciones y transportes modernos, la mayoría abrumadora de los negocios bancarios y del comercio interior y exterior.

La confiscación de las empresas del capital burocrático no sólo significó la transformación legal de sus fondos de propiedad de la burguesía burocrática en fondos del Estado de la democracia popular, sino que, dirigidas directamente por el Estado, estaban obligadas a producir de acuerdo a las necesidades de la sociedad. Las empresas del capital burocrático tenían ya originalmente sus propios cuerpos y sistemas de administración que eran de una doble naturaleza. Estos cuerpos y sistemas originados en las relaciones de producción del capitalismo burocrático servían de instrumento para esclavizar y oprimir a los obreros. Estos aspectos tenían que ser eliminados. También tenían otros aspectos relacionados con la producción social en gran escala tales como los sistemas de la administración de la producción, del manejo técnico y de la contabilidad. Estos podían en parte continuarse preservando para cubrir las necesidades del desarrollo del sector socialista de la economía. En otros aspectos, sin embargo, eran irrazonables y desfavorables para el entusiasmo de los obreros y empleados en la producción y para el desarrollo de las empresas, y debieron ser reformadas. Pero la reforma de estos sistemas fue diferente al cambio de propiedad de los medios de producción. Antes que nada, debían ser estudiados y comprendidos en forma cabal. Luego, de acuerdo a las condiciones concretas y a las posibilidades existentes, los sistemas improcedentes fueron reemplazados por sistemas razonables y las organizaciones técnicas de bajo nivel cambiadas por otras más avanzadas. Si hubiéramos llevado a cabo las reformas a ciegas y en forma desordenada, se habrían producido sólo desbarajustes en el proceso de la producción y la circulación y se habría destruido la vida económica.

Esta es la razón por la cual al hacerse cargo de las empresas del capital burocrático, las medidas que se adoptaron fueron esencialmente diferentes a aquellas empleadas al tomar los organismos de Poder del Kuomintang. Las primeras se tomaron con el objeto de proteger la producción. Se conservaron las estructuras de estas empresas en vez de destruirlas. En otras palabras, la organización técnica y los sistemas de producción de estas viejas empresas se dejaron intactos temporales, se pusieron bajo supervisión y se reformaron paso a paso, con posterioridad.

Páginas 30, 31, 32, 33 y 34.

 

Se abolieron por ejemplo, aquellos sistemas por los cuales, en la industria textil, los obreros eran sometidos a registro al salir de la fábrica, el de los capataces en las minas de carbón, el de los capataces-contratistas en las empresas de transportes y otros sistemas feudales. Además se tomaron medidas para desembarazar a las empresas de los contrarrevolucionarios y residuos de las fuerzas feudales ocultos en ellas.

página 35.

Segundo Capítulo


La transformación socialista de la economía de la propiedad individual de los campesinos y artesanos.

 

Sección 1. Las condiciones económicas en el campo después de la reforma agraria y la política del Partido Comunista de China respecto a la cooperación agrícola.

Los dos caminos para el desarrollo económico del campo después de la reforma agraria.

En China, la reforma agraria comenzó en las regiones liberadas durante el período de la revolución democrática. Después de la fundación de la República Popular China, el movimiento de la reforma agraria se emprendió en gran escala a través del país. El objetivo de la reforma agraria fue el de confiscar la tierra perteneciente a la clase terrateniente y distribuirla entre los campesinos con poca tierra y entre aquellos que no la tuvieran para pasar la propiedad feudal de la tierra a propiedad de los campesinos. Este cambio de suma grandeza en la historia de China fue concluido básicamente en 1952.

La reforma agraria dio gratuitamente 700 millones de mu (más de 46 millones de hectáreas) de tierra a unos 300 millones de campesinos, junto con otros medios de producción, todo lo que produjo fue un cambio fundamental en las relaciones económicas en el campo. El sistema económico feudal que en China había prevalecido por varios miles de años, fue abolido. Los campesinos ricos perdieron su poderío económico cuando se les expropió parte del exceso del campo, y los campesinos pasaron a ser dueños de tierras y de otros medios de producción. Más aún, los campesinos dejaron de pagar a los terratenientes el exorbitante arriendo anual por la tierra, el que totalizaba unos 70,000 millones de jiu (35 millones de toneladas) de cereales, y aprovecharon esa disposición para extender su producción y mejorar su nivel de vida. Por lo tanto, se despertó un gran entusiasmo por la producción, como hasta entonces nunca antes se había observado. En esos momentos el entusiasmo en la esfera de la economía individual campesina era bueno para recobrar y desarrollar la agricultura y toda la economía individual.

páginas 98 y 99

Sección 3. La transformación socialista de la artesanía individual y del pequeño comercio.

Características de la artesanía individual.

Al comienzo del período de la transición había un gran número de artesanos individuales. Según las estadísticas de 1954, en toda China cerca de 20 millones de personas estaban dedicadas a la artesanía individual, y el valor de la producción era aproximadamente 9,300 millones de yuanes. De esta cifra total, más o menos ocho millones eran artesanos individuales independientes, cuya producción se avaluó en unos 6,800 millones de yuanes y unos doce millones restantes eran campesinos que dedicaban parte de su tiempo a la producción artesanal con fines comerciales. El valor de la producción de estos últimos era de alrededor de 2,500 millones de yuanes. Había también otros dos grupos dedicados a la artesanía. Uno trabajaba en las manufacturas capitalistas y el otro lo formaban gran número de campesinos que se dedicaban a la artesanía para el propio consumo y como una ocupación subsidiaria. Ninguno de los dos está comprendido en la categoría de los artesanos individuales.

La artesanía individual, tal como la agricultura individual, se basaba en la propiedad privada de los trabajadores sobre los medios de producción. Sin embargo, comparada con esta última, tenía ciertas características distintas.

En primer lugar, aunque la agricultura individual era fundamentalmente pequeña producción de mercancías, poseía más supervivencias de la economía natural que la artesanía individual, la cual producía íntegramente para el mercado, en consecuencia, era una pura economía de mercancías. Más aún, los artesanos individuales debían adquirir todos los medios de producción y bienes de consumo que necesitaban. Por esta razón se mantenían en estrecho contacto con el mercado, el comercio y las organizaciones de crédito. En la vieja China un gran número de artesanos estaba bajo el control del capital comercial que les proveía materia prima y mercado para sus productos. Hasta el comienzo del período de transición, aún sobrevivía la explotación impuesta a los artesanos por el comercio privado y los dueños de talleres. Con el desarrollo de la economía socialista estatal y la realización gradual de la transformación socialista de las empresas capitalistas, los artesanos se liberaron paulatinamente de su dependencia del capital comercial. Establecieron estrechas relaciones con la economía socialista, y el suministro de materias primas y de mercado para los productos pasó a mano de las empresas comerciales socialistas.

páginas 155 y 156.

 

“La ruptura de los estudiantes socialdemócratas con los revolucionarios y los políticos de las demás tendencias no significa, en modo alguno, la ruptura de las organizaciones estudiantiles generales y las relacionadas con el estudio; por el contrario, sólo sobre la base de un programa plenamente definido se puede y se debe trabajar en los más amplios círculos estudiantiles para ensanchar sus perspectivas académicas y propagar el socialismo científico, es decir, el marxismo”.

Las Tareas de la Juventud Revolucionaria. Carta Primera. V.I. Lenin, setiembre de 1903.

“La cultura revolucionaria es una poderosa arma revolucionaria para las grandes masas del pueblo. Antes de la revolución, prepara ideológicamente el terreno, y durante ella constituye una parte necesaria e importante del frente general de la revolución”.
Sobre la Nueva Democracia. Mao Tsetung, enero de 1940

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